Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 19/09/2017
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Tomas Valle Villalibre
8/09/2017

Veinte años de cortometrajes

 

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En los inicios del cine, las primeras películas, fueron cortometrajes de tipo documental, cuya duración dependía enteramente de la del rollo de película, que por entonces no solía superar los diez minutos. Cuando apareció el largometraje gracias a la técnica de montaje, el cortometraje no desapareció; se convirtió en un género cinematográfico aparte, con un lenguaje propio capaz de  condensar historias que pueden adquirir gran fuerza expresiva y dramática. 

 

Procedente del vocablo francés ‘court-métrage’, el término cortometraje, hace referencia a una película breve, que puede ir de un minuto a treinta minutos de duración. Luis Buñuel y Salvador Dalí realizaron por entonces, cuando todavía eran muy jóvenes, uno de los cortometrajes más famosos de la historia ‘Un perro andaluz’. Pero también muchos directores de cine que en la actualidad gozan de gran prestigio, comenzaron su carrera realizando estas pequeñas producciones.

 

En el XIV Certamen de Cortometrajes de Astorga, en el año 2011, me llamó mucho la atención un artículo de la entonces alcaldesa, que  venía a decir: “…aquellos paisajes que vislumbró un atardecer de verano cuando la calidez del aire acariciaba el rostro de su amada. Fantasías que se transforman en imágenes por deseo de aquellos que aman el cine por encima de todas las artes. Historias que primero estuvieron en la imaginación, después se hicieron palabra y, más tarde, por obra y gracia del arte que acoge todas las artes, por mor del cine, se convierten en bellísimas imágenes capaces de contar cuanto de bueno y solidario alberga el corazón del hombre”.

 

Quisiera aprovechar estas palabras para dar la bienvenida al XX Festival de Cine de Astorga. Veinte años de andadura que debemos agradecer sobre todo al empeño de su precursor y director del mismo Luis Miguel Alonso Guadalupe, a su mujer Begoña que siempre ha estado al pie del cañón y a las distintas corporaciones que han pasado durante estos años y que han apostado por este Certamen de Cortometrajes que ha contribuido a darle un importante  prestigio a nuestra ciudad dentro del mundo del cine.

 

Quiero recordar como anécdota que en su primera edición apenas había premios en metálico; cecinas, mantecadas, algún detalle más aportado por el comercio de la local y una cantidad irrisoria de dinero eran los trofeos, pero aun así tuvo un gran éxito de participación. En años posteriores los premios fueron aumentando hasta crearse un gran prestigio en los circuitos del cortometraje.    

                           
El primer premio de este Certamen que cumple veinte años se lo llevó en 1998 el cortometraje ‘Allanamiento de morada’ de Mateo Gil. Desde entonces yo he tenido la oportunidad de ser miembro del jurado en tres ocasiones, y puedo dar fe que han sido miles las películas que han llegado en estos años y cientos las seleccionadas. 


Por nuestro Festival de Cine, el de todos los astorganos, han pasado a recoger el Premio de Honor, algunos de los más prestigiosos directores y a actores del panorama español. Un Premio de Honor famoso a nivel internacional, que consiste en una réplica realizada por la artista astorgana Castorina, del búho que Antonio Gaudí colocó en el Salón del Trono del Palacio Episcopal. De esta forma, sin querer olvidarme de nadie, quiero recordar que cuentan con el Búho del Certamen: José Mª Forqué, Santiago Tabernero y Cayetana Guillén Cuervo, José Mª Martín Sarmiento, Claro García, José Luis Cuerda, Basilio Martín Patino, Juan Rulfo, Ariadna Puyol, Emilio Ruiz y Antonio Gamoneda, Montxo Armendariz, Elias Querejeta y Jaime Chavarri, Felipe Vega, Javier Fesser, Mario Camus, Carlos Iglesias, Pedro Olea, Carmelo Gómez,  Fernando Colomo, Luis Alberto de Cuenca y el  de esta edición que será el actor y director Santiago Segura. Todo un plantel de lujo que ha venido a nuestra ciudad para recoger el Premio de Honor. 

                                   
Es un lujo para Astorga contar con este Festival de Cine que valora e impulsa a los directores y actores del denominado ‘corto’. Una forma de hacer cine que prolifera de forma eminentemente autodidacta puesto que no es un género definido en el que existan cánones establecidos y que es una plataforma de impulso de los nuevos estilos narrativos y visuales en los que tienen cabida la trasgresión de las normas clásicas de la cinematografía. 


El mayor problema del cortometraje es que a pesar que irónicamente abundan los concursos y festivales, se echa en falta un mercado definitivo para estas obras. 


Nuestra ciudad está apostando fuerte por su divulgación, por ello permítanme que felicite a la organización y nos felicitemos todos los amantes del cine. Son veinte años de un ‘Gran Certamen’.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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