Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 24/11/2017
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Aidan Mcnamara
8/09/2017

Silo de ser, bodegón de besugos

 

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(para Pedro)

 

-Mucha gente (la buena) dirá: ¡qué disparate! Y yo diré: espero que no.
-¿Cómo?


 -Es que me levanté pensando en las tonterías bélicas de Corea del Norte / Chinasur. (Pero no se desamine: esta columna es divertida).
-Es que no te oigo.


-Pensé: Y ¿qué pasa si los silos nucleares (desde Los Estados Nutridos hasta el Pakistán Hambrunado) están afectados por los cambios climáticos… o por la humedad en el hormigón, la tierra seca, los movimientos tectónicos, el nivel del mar, el plástico en el agua o el chovinismo microscópico?
-Lo que me pasa es que me tendrás que apuntar todo en mayúsculas sobre lo del fin del mundo, porque este chisme no funciona muy bien y tengo noventa años y no tengo cuatro mil euros, CUATRO MIL EUROS, para pagarme uno modernito, y como no leo muy bien a causa del glaucoma…

 
-Y luego volví a acostarme pensando (de manera hipnagógica, palabra no recogida por el estado español en su academia, gracias a su afán de no percatarse del progreso de las ciencias humanas, tanto como del de a las que aún les falta mucho, las científicas por la falta de inversión en I más D) que mi miedo era sólo un miedo del primer mundo. Claro… sin mucha luz. Sólo la brillante del sueño. Un miedo lejano o el rumor distante del recuerdo de la crisis de aquel octubre del año 1962, Fidel, Nikita Kruschev, John F. Kennedy…
-¿Tú crees que me puede pagar la seguridad social un audífono, ya que no me ayudaron con los dientes? Tras la guerra no había dinero para la salud bucal, y me dice mi hija que el IVA machista (es que ella es muy radical) sobre esas cosas de mujeres, ya sabes, el impuesto a la menstruación…dice ella que marca la casilla del 0,7% con la suya.


-No pude conciliar el sueño del todo, así que me fui a la biblioteca para consultar el diccionario de la Moliner, tan sólo para fastidiar a los marxistas internacionales. Esta última frase existe acaso para insultar el pensamiento único… ideal. (A los lectores de menos de treinta años, les pido perdón. Son bromas estancadas en el siglo veinte. Pero gracias por seguir aquí aún).
- Últimamente se me cansa la vista con tantos subtítulos y el glaucoma, claro. Pero me encantan los documentales sobre la segunda guerra mundial y, por supuesto, Los Panero.


-Luego pensé: ¿A quién le importa una quenopodiácea (palabra ampliamente recogida por la RAE) una opinión regional sobre el destino del planeta en plena época de vendimia? Y concluí con mucho gusto y satisfacción: un periódico digital no es regional. ¡Obvio! Es la red y la red es la nueva conciencia del mundo. Luego los contenidos pueden serlo o no. Digo, regionales. ¡Qué bien! Glocal -término feo y bonito. Ni una opinión lo es: no es limitada por una geografía. Una opinión está formada a base de consideraciones razonadas o no es nada, tan sólo sería un disparate del corazón. No ha de tener nada que ver con los condicionantes culturales que la podrían encorsetar paulatinamente. De corazón. Y luego pensé, (porque me gusta burlarme del estilo (que, a su vez, es burla a lo cariñoso) de Juan José Millas)… y ¿qué es un disparate del corazón? Pues, es la respuesta más familiar, más cómoda. La que te sale sin tener que cambiar los moldes. (Juan José escribe como si los españoles siempre estuvieran a punto de cumplir siete años y medio, como los redactores de Antena Tres, o Tele Cinco: Hoy ha llegado a nuestro país una persona muy importante. Se trata de Angela Merkel, la primera ministra de Alemania…….guau…….pero primero vamos a daros todos los trucos para que sobreviváis a la operación bikini). Y ¿Por qué tenemos miedo a lo desconocido? 
-¿Hablas conmigo, chaval? Menos mal que estas lentejas están riquísimas. Estos dientes postizos me están limitando la puñetera dieta ¿Sabes la cantidad de drogas que se tomó Hitler?


-Porque pensamos que lo familiar nos ha hecho sufrir y por lo tanto, estamos en nuestro presumido derecho: “Si he llegado hasta aquí, a buen puerto, ya que tengo varios lustros cumplidos, ¿cómo voy a cambiar?, sabiendo que el triunfo (casa, coche, chicos, chollos…) me ha informado sobre los baches de la vida…”
-¿Pero sigues ahí? Apuesto a que gastan más dinero en liposucción que en libros de texto y luego se quejan.


-¿Usted cree que tomar mil cacharros cada cuatro años y hablar chorradas sobre la firma del padre de Messi al inicio de la temporada es lo mismo que trabajar como médico sin fronteras?
-Para nada. ¡Oye! Pasa un mes en la mina y luego pruébate un cubata.


-Vale. Y si le digo que mi primo, que ha trabajado reconstruyendo caras destrozadas por el ácido tirado a hermanas por parte de hermanos puteros, ha sido la voz de una opinión denunciadora, boicoteada por el gobierno de la India a pesar de su gran democracia (Señor Rajoy)  ¿Siente usted la desesperación del pobre médico cuando critica el estado de derecho?
- ¿Tú vas de Sócrates o de El Bosco? (¡Cómo se le sube el vino al coco! Esto no es prosa: es delirio).


- El ser o no ser no es cuestión de tascas.
-¿………………………………..?


-Ya. Usted me recuerda que lo más aburrido del mundo es escribir (u opinar) para los que ya comulgan con las ideas claramente identificadas, (re)conocidas y aceptadas. Pero sigo pensando que nadie ha hablado del cambio climático y la seguridad de los silos nucleares. Lo demás, aquí, ha sido un diálogo regional destinado a ser amenamente inocuo. Yo sólo digo que la derecha (y la izquierda del buenismo, término tampoco recogido por la academia) vayan pensando sobre el tema. Y que sus conclusiones tengan alcances globales a base de corazones locales, centrados en el éxito del amor cercano, el mejor, el más leal, el más apasionado, el aldeano. Total, Hamlet significa Aldea. (Menos mal que tengo más de un diccionario).
- ¿Qué hay de postre?


-Peras. Y después de la siesta vamos a dar un paseo y a hacer pintadas en la delegación del gobierno.
-Vale, pero despacio. Este andador nuevo es una mierda. Y no quiero ni pensar en el pastón que podrían robarme por la silla eléctrica. La de ruedas, tonto. Y deja de hablar de asilos mientras como. No pretendo marcharme de mi casa.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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