"/>
Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 20/08/2018
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
25/09/2017

El Obispado realizará un profunda reorganización de las parroquias ante el reto de la despoblación

Guardar en Mis Noticias.

La diócesis de Astorga tiene un reto importante que salvar en los próximos años. La despoblación en este territorio eclesiástico eminentemente rural ha obligado a la Curia a plantearse una reestructuración para agrupar parroquias. El obispo, Juan Antonio Menéndez, y los tres vicarios de la diócesis han presentado este lunes el Plan Diocesano de Pastoral para los próximos cuatro años, con el que dar respuesta a los "desafíos" que plantea la sociedad actual a la Iglesia.

[Img #32330]

 

 

Uno de los desafíos es la despoblación de las áreas rurales de la diócesis, un fenómeno sociológico que golpea de manera severa a los pueblos de los 10 arciprestazgos repartidos por las provincias de León, Zamora y Orense. Esta realidad obligará en los próximos años a una profunda reorganización de las cerca de 1.000 parroquias de la diócesis, de las que 28 no tiene ningún habitante y en 200 dispersas por el territorio viven 7.000 personas. El mantenimiento de las parroquias con sus iglesias, ermitas y cementerios, supone "unos esfuerzos que la hacen inviable" e imposible de sostener con la merma del número de curas, por ello, el obispo ha hablado abiertamente de unir parroquias en comunidades "cuyo centro va a ser el sacerdote", indicó el prelado, no sin poner de relieve que los habitantes tienen que plantearse "qué va a ser de mi pueblo dentro de diez años".

 

Esta reestructuración de los centros de atención pastoral (CAPs) requerirá de un estudio sociológico sobre la realidad demográfica y pastoral que enfrente el futuro de las comunidades, así como el establecimiento de criterios para la revisión de los CAPs que los conviertan en estructuras vivas. "Muchos pueblos que hasta ahora eran parroquias con un número suficiente de personas, se han convertido en pequeñas aldeas casi deshabitadas. Se impone la unión de las parroquias en entidades más amplias para que en ese lugar concreto podamos garantizar, ahora y en el futuro, la vida y el testimonio de una comunidad cristiana fraterna y misionera", ha señalado el obispo en el nuevo Plan Diocesano de Pastoral titulado 'Llamados a formar un nuevo pueblo'.

 

El reto demográfico es uno de los tres objetivos generales del Plan, que se complementa, según el obispo, con "la llamada que hemos de hacer a las personas que no tienen fe, o tienen una fe tibia o dormida" y con el compromiso de los convencidos para "que sepan dar respuesta convincente de la fe tanto desde el punto de vista intelectual como testimonial".

 

En el documento presentado este lunes es fruto de un intenso trabajo previo con todos los implicados en la organización de la diócesis y en él se detallan las preocupaciones pastorales y cuáles son las propuestas para responder a ellas. Ahora es el momento de que cada arciprestazgo y cada parroquia concreten cómo llevar a cabo los objetivos y las acciones del Plan. "Por tanto, es también una llamada a la creatividad, a la participación y a la ilusión de intentar llegar a las periferias existenciales de las personas que esperan que alguien les guíe hacia la luz de la fe en Cristo y hacia el amor de los hermanos", señala Juan Antonio Menéndez.

 

 

 

 

 

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress