Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 13/12/2017
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Astorga Redacción
9/10/2017

Nary Ly, una ciudadana de la Tierra en Veguellina

La Concejalía de Cultura de Villarejo de Órbigo ha retomado 'Conversaciones sin red' con la atleta Nary Ly, la primera mujer camboyana que compitió en una maratón olímpica en ‘Río 2016’.

 

[Img #32569]

 

 

 

A Nary Ly, comentabaTomás Néstor, se le puede definir en cuatro palabras: trabajo, esfuerzo, dignidad y éxito.

 

‘Conversaciones Sin Red’  prometió Tomás que iría saltando de una cosa a otra.

 
 (Buena manera de empezar tratándose de una escalada de fugas.)

 

 

Tomás Néstor: Hace un par de años Nary hizo unas declaraciones al diario ‘Camboya Daily’, cerrado recientemente por el gobierno camboyano: "algunas personas me dicen que estoy loca, teniendo trabajo seguro y buen sueldo no los podía dejar por correr. Muchos no lo entienden pero algunos sí y siempre es bueno arriesgarse". ¿Tu vida es un riesgo?

 

Nary Ly: Sí, hay mucha gente que no entiende por qué hago esto. Yo soy un poco diferente. Pero soy una camboyana educada en París. En Camboya la mentalidad de la mujer es muy diferente a la parisina, y cuando vuelvo a Camboya hay un choque de mentalidades, la gente de Camboya no puede entenderlo. La verdad es que me gusta que la gente me diga que estoy un poco loca.

 

 

Angelina Jolie acaba de realizar una película que se titula ‘Se lo llevaron, recuerdos de una niña de Camboya’ y la película trata sobre la vida de una activista camboyana llamada Lou Ung, o sea que ya sois por lo menos dos activistas.

 

Somos muchas más, pero conviene callárselo, pues sería muy peligroso decirlo. En Camboya es preferible pasar por loca que por activista.

 

 

[Img #32567]

 

 

PRIMERA HUIDA DE LAS REDES

 

Camboya es una monarquía parlamentaria, pero cuando Nary Ly tiene siete años, el régimen de los ‘jemeres rojos’ decide crear un nuevo país comunista y en cuatro años todo aquel que fuera sospechoso o enemigo va a ser perseguido o fusilado. En cuatro años el gobierno de Pol Pot asesina a dos millones de personas y se van al exilio cientos de miles de camboyanos. Este es el ambiente de la infancia de Nary Ly. Su padre fue asesinado por los jemeres rojos y con ocho años llega como refugiada política a Vietnam, donde estaba ya uno de sus hermanos y su cuñada.

 

Fue un paso intermedio antes de recalar en París.

 


Tu madre permanece en Camboya junto con algunos de tus hermanos y eres acogida por la Cruz Roja que te podía enviar a tres países diferentes.

 

Todo dependía de que en alguno de esos países hubiera una familia que quisiera acogerme. Yo tenía un primo en Francia que me hacía los papeles, pero una vez que yo llegué allí no podía atenderme, así que entré en un orfanato de la Cruz Roja donde me dieron dos opciones o seguir viviendo en el orfanato o ir a vivir con una familia francesa. Fui acogida por una familia francesa con cuatro hijos y en la primera cena, a pesar de recibir unos cuantos regalos, me sentí muy sola y perdida al ser el centro de la atención. Me bloqueé y comencé a llorar.

 


Cuando fuiste al colegio con los niños te llamaban la China. 

 

Por entonces en París no había asiáticas ni asiáticos, había árabes, africanos. Era la primera niña asiática en el cole. Mi madre me deja en la escuela sin que yo entienda nada de francés. Era incapaz de rellenar los folletos de admisión. No sabía lo que quería decir si comía en la cantina o en casa. Esa diferencia era marcada continuamente por los chicos de la escuela que se reían de mí y eso me hacía mucho daño. Me propuse mostrarles que yo era diferente.

 


¿Cómo era el ambiente con la familia? Una vez unos amigos te invitaron a un cumpleaños...

 

Yo sabía que no era de la familia ni del mismo color y yo no quería ser un problema para ellos. Con 17 años los chicos y las chicas ya se hacen novios, pero yo no podía,  pues mi familia me lo tenía prohibido. Mi madre me dijo que fuera a la fiesta con la condición de que volviera a las siete en punto, justo cuando la fiesta comenzaba a animarse. Yo llegué a casa a las siete y diez.  Mi madre se enfadó por esos diez minutos de diferencia y me recriminó la tardanza. Me dijo: tú vives bajo mi techo Y tienes que acomodarte a lo que yo quiera.  Cuando tú tengas 18 años podrás hacer click y clack, es decir la maleta.

 

Yo que ya era diferente por mí origen, añadía las diferencias con los demás que me imponía mi familia de adopción. En una ocasión llegué a decirle a mi madre “estoy harta de esta casa y me largo”. Ella me metió  la cabeza bajo el grifo de agua fría  y yo comencé a pensar que realmente debía de marcharme de esa casa.

 

 

[Img #32563]

 

 


SEGUNDA HUIDA DE LAS REDES

 

Así que a los 18 años me fui a buscar a la asistenta social con el fin de conseguir una residencia para chicas. Me mandaron a Fontainebleau, a una residencia para chicas con problemas sociales, con problemas de drogas, de alcohol, que no habían ido al instituto, o con la madre o el padre en la cárcel. Mi problema era diminuto comparado con el de ellas. Eran muy mal habladas. Yo una chica muy clásica en el vestir, mientras que ellas escuchaban a AC/DC, rap, a Bob Marley; fumaban y escupían como carreteras, etc 

 

El educador era como yo un estudiante de instituto. Cuando supo que había hecho el bachillerato de ciencias, me dice: “yo tengo urticaria por los intelectuales”. En ese momento me creí acogida. Al llegar la noche el educador nos invitó a varias de las chicas a su casa. Allí en su habitación sonaba Bob Marley; alguien pasaba un cigarrillo de marihuana y cuando llega a mí digo: “yo no sé fumar cigarros normales, mucho menos esto”. "Tú no eres 'cool", me dijeron y me abandonaron.

 


 

En este momento estabas en el liceo y tenías ya una idea para tu futuro.

 

Yo  estaba muy condicionada por el idioma, pero con las matemáticas y la biología no pasaba esto. Me decidí por los análisis clínicos.

 

 

[Img #32566]

 

 


LA FAMILIA Y SUS ENREDOS

 

En una ocasión tu hermano junto con tus primos afincados en París fueron a buscarte a la casa de la familia donde vivías. Parece ser que te veían demasiado francesa, demasiado moderna ¿cómo fue ese encuentro?

 

Fue una sorpresa muy difícil de explicar. Mi hermano llegó diez años más tarde que yo a Francia. Por entonces había sido educada en una familia francesa como una igual, él todavía guardaba las costumbres camboyanas y quería que me plegara a su manera de ver las cosas. Yo había olvidado mi idioma y hasta cierto punto mi pasado. Evitaba si podía hablar de ese pasado. 

 

 

Cuéntanos ahora el encuentro que tuviste con tu madre natural.

 

La fui a visitar cuando supe por mi hermano que estaba muy enferma de diabetes. Sin atención médica, sin hospital no le quedaban muchos años por delante. Si la queríamos ver teníamos que ir enseguida. Aún no había conseguido la nacionalidad francesa y había de tener mucho cuidado como refugiada política. De tener problemas en Camboya la embajada no me ayudaría. Por eso me fui a encontrar con mi madre en Vietnam. Ya solo pudimos hablar mediante gestos pues yo había olvidado el camboyano y mi madre no sabía nada de francés.

 


¿Cómo fue cuando llegaste a Camboya con el Instituto Pasteur?

 

Yo no comenté con nadie que yo quería entregar un año de mi vida para ayudar a mi país. Cuando tengo una idea analizo bien las cosas y no se lo digo a nadie hasta tener la certidumbre de que yo puedo realizarlo. Se lo conté a mi novio de entonces que quería volver a Camboya para ayudar, pero sin vivir a expensas de mi familia. Necesitaba un trabajo que me permitiera sobrevivir y sacar dinero para el viaje. 

 

Cuando le comento a mi hermano mi intención, me dice: -¡pero tú estás loca, Camboya es un país donde se mata a la gente como a los perros en la calle...! Yo le dije: -voy, solo tengo esta vida y no sé cuándo me voy a morir, pero voy a hacer con ella lo que quiera. Trabajé en París durante tres meses aquel verano y ahorré para comprar el billete de avión. Pensaba solo en un año y ahora tengo una casa allá. Trabajé como supervisora de laboratorio para el Instituto Pasteur.

 

 

¿Qué tal la experiencia en Nueva York cuando conseguiste una beca en el ‘Mount Sinaí’?

 

La vida Nueva York es muy complicada, hay demasiada competencia, la gente va a lo suyo y no te escucha. Viví durante tres años en medio de mucha gente sintiéndome totalmente sola. Todo es dinero.

 

 

[Img #32564]

 

 

DESENREDADA: A VELOCIDAD DE ESCAPE ALCANZA EL PROPÓSITO

 

En el año 2014 hay una competición que se llama ‘Global Limits’ que va desde Nom Pen hasta el complejo de los templos. Un chico que llegó antes te dijo: -pero esta a dónde va, parece una yogui... Eran seis días y luego coincidíste con ese chico en la misma tienda de campaña. ¿Cómo fue? ¿Mejor que Nueva York?

 

Diferente (risas), muy diferente... es como 'Walt Disney'. Yo muy concentrada en mi tarea porque era la primera vez que corría una carrera de 220 km, algo demasiado atrevido para mí que no estaba entrenada para ello….Pero al final la corrí y conocí a Salvador Calvo, mi entrenador y mi actual pareja... 

 

 

Hubo unas cuantas maratones por ahí, luego vas a entrenar a Kenia por tercera vez ahora para los Olímpicos de Río de Janeiro, y luego la Maratón de Valencia que fue dónde hiciste la marca mínima para acudir a los Juegos.


La marca mínima para los juegos en el caso de la mujer es de 2 horas y 45 minutos en el caso de la maratón, pero en Camboya nadie tiene esa marca desde 2009, yo tengo la marca mejor. En el año 2015 la mejor marca de maratón femenino en Camboya era de 3 horas y 3 minutos. Yo lo había hecho en 2 horas 59. Entonces le dije a Salva que intentaría correr por mi país. Sabiendo que la relación con la federación de mi país era mala, quise volver a intentarlo. Evité decir que yo tenía cuatro años más que en los Olímpicos de Londres, pues me habían impedido acudir a ellos aduciendo que yo era muy vieja. Ahora con cuatro años más yo tenía la mejor marca de mi país, pero me cuidé mucho de decir mi edad. La primera chica camboyana tenía 3 horas y 3 minutos, yo tenía 2 y 59.  Con la marca de Valencia yo me gané el derecho a acudir a los Olímpicos de Río de Janeiro.

 


¿Es verdad que quieren hacer una película sobre tu vida en Estados Unidos?

 

Bueno no está muy definido pero es atractivo: una científica corriendo maratones y en las Olimpiadas. Un tema curioso y atractivo. No sé en qué acabará.

 

 

[Img #32568]

 

 


Terminó diciendo Tomás Néstor: “para mí Nary Ly  es un ejemplo de mujer que ha vivido en muchos países, una ciudadana del mundo y en estos tiempos en que los papanatas creen que lo suyo es único y mejor, yo creo que es un ejemplo para ellos. Porque no nos damos cuenta de que nuestro país, el de todos, es solo uno, es la Tierra con mayúscula que es como un cuerpo en el qye si hay una infección, pongamos por caso el dedo gordo del pie izquierdo, aunque el corazón esté lejos también esa infección le afecta al cuerpo entero. Es decir que si en Siria y Yemen, en el Amazonas, en Camboya, en el Mediterráneo hay un problema ese problema ha de afectar a todos los que somos ciudadanos de la tierra, no de nuestro huerto particular.

 

Estos versos de León Felipe que venían muy a cuento sirvieron de colofón: 

 

 

...“Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.”

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress