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DETRÁS DE LA HUELLA DEL INEMA
Juan Antonio Cordero Alonso
30/10/2017
DETRÁS DE LA HUELLA DEL INEMA

Una larga odisea. Cuestiones previas

La larga odisea de un instituto para Astorga. Así titula Martín Martínez Martínez un capítulo de su libro 'Apuntes para la Historia de la Enseñanza en Astorga', Astorga, Centro de Iniciativas Turísticas, 2008. En él se hace un largo recorrido por el tiempo y las no pocas vicisitudes ocurridas. Hasta 1937.

 

Mantengo, en parte, esa misma idea de la entrega como homenaje al autor del que se debe destacar su gran labor como buceador de informaciones y datos importantes ocultos en documentos antiguos asentados por multitud de archivos seguramente dispersos. También porque los comentarios del presente apartado contarán con el citado libro como fuente básica de información, incluso podría decirse que nuestros comentarios son un resumen de sus aportaciones e indagaciones respecto al tema que nos ocupa, que son los precedentes administrativos del Instituto de Astorga.

 

Quiero agradecer públicamente a su hija Gemma Martínez, a la que no conozco pero me gustaría, el haberme hecho llegar gratuitamente el libro de su padre. Gracias por la generosidad y la atención.

 

Las primeras gestiones llevadas a cabo para crear un centro de Segunda Enseñanza en Astorga, con carácter público y reglado nos llevan a 1842. Se trata de gestiones hechas desde el Ayuntamiento que no llegan a buen puerto, pero si muestran el interés de la institución por conseguir un instituto de Segunda Enseñanza en Astorga. 

 

 

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Así pues, reunido el Pleno del Ayuntamiento en sesión extraordinaria el día 24 de Enero del mismo año, al que son invitados personas influyentes de la ciudad, de entre los cuales caben destacarse el Obispo[1], como representante en las Cortes y Santiago Alonso Cordero[2] (el Maragato Cordero), muy prestigioso y con peso en las cercanías del Poder del Estado, se solicita la creación de un Colegio de Enseñanza Secundaria para la ciudad de Astorga que daba, y lo sigue haciendo, cobertura educativa a una amplia zona de comarcas colindantes con Maragatería y otras no tan próximas pero pertenecientes a su Diócesis, una de las mas grandes de España, que cuenta con 180 municipios pertenecientes a las provincias de León, Zamora y Orense, con los que tradicionalmente ha mantenido lazos muy estrechos tanto culturales como económicos o administrativos. 



Por otra parte el S XIX español es un periodo muy convulso que comienza con la Guerra de la Independencia y termina con la Independencia de los territorios de ultramar. Absolutismo, liberalismo, carlismo se van turnando en una sociedad que va perdiendo el paso y el ritmo de marcha del resto de Europa. La industrialización y todo lo que ello conlleva se queda reducida en territorios muy concretos, y las ausencias de las burguesías y los correspondientes partidos y sindicatos de clase... van dibujando un panorama reacio a la innovación, desconfiado, aislado, ruralizado y temeroso del cambio. Y seguramente las consecuencias aún las estamos pagando hoy. Este es el contexto histórico donde nos movemos, este es el cuadro a brocha gorda que podemos trazar de nuestro país.

 

Entre 1833 y 1843 hay 10 años de regencias que cubren la minoría de edad de Isabel II. La última de ellas, de estos 10 años, fue la del General de Espartero (1840-1843) que negoció la paz con el diezmado general carlista Maroto (abrazo de Vergara) en 1839. A partir de ahí, distintos gobiernos progresistas intentaron crear un sistema educativo de carácter nacional en el cual la Iglesia no ocupara el papel hegemónico que siempre había tenido dentro de la Educación, pero como no existían los medios económicos suficientes para llevar a cabo tal empresa, la implantación de un sistema educativo digno de tal nombre tuvo que esperar hasta la segunda mitad de siglo, con pretensiones más moderadas.

 

Los gobiernos progresistas procedieron a aplicar la ley de desamortización del clero secular, garantizándose por parte del Estado el mantenimiento de las parroquias y de los seminarios. La formación de los ciudadanos y la construcción de una historia nacional (a través del patrocinio de géneros como la pintura de historia) se veían como una de las principales exigencias de la construcción del Estado liberal que a trancas y barrancas intentaba consolidarse frente al Carlismo organizado ya como partido tradicionalista y de masas.

 

 

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En este contexto de inestabilidad, de alternancia en el poder político y de penurias económicas, las gestiones realizadas no llegarán a buen puerto pero son relevantes y suponen el inicio de una reivindicación cultural, en este caso centrada a los estudios de Educación Secundaria en Astorga, que 100 años después se consolidarán de manera fija, estable y mantenida con la creación del INEMA. 

 

El gesto de que el Ayuntamiento tome la iniciativa dirigiéndose al Estado para reivindicar la creación de un Centro de Secundaria nos informa del peso de la educación en la ciudad.

 

La respuesta dada por la Dirección General de Estudios es más bien disuasoria y diplomática, es decir, irreal e inviable de hecho. Se acepta el proyecto, pero se le exigen al Ayuntamiento, al menos, 80000 reales para ponerlo en funcionamiento. El año 1840 había estado marcado por una acusada sequía económica y cultural puesta de relieve en la ausencia de becas y de escolares, vacantes de canonjías y prebendas de la Catedral, etc. que continuaron en las siguientes décadas. 

 

Esa decadencia cultural hace unir fuerzas al Seminario y el Ayuntamiento que crean conjuntamente una Cátedra de Matemáticas que es dotada con 500 ducados (1 ducado = 11 reales castellanos, peso = 3,60 gr de oro). A tal efecto, se utilizan material, espacios vacíos y sobrantes del Seminario, que esas fechas estaba infrautilizado.




Próxima entrega: 2.2. Una larga odisea. Primer intento

 

(Para ver todas entregas pinchar aquí)

 

 

[1] Don Félix Torres Amat fue Obispo de Astorga del año 1833 a 1847 aunque vivía en Madrid. Nacido en Barcelona, doctorado en Cervera, tradujo la Biblia a la lengua vulgar castellana (1823) a petición de Fernando VII. El 5 de septiembre de 1837 juró el cargo de Senador por Barcelona. Escribió Apología católica... de las Observaciones pacíficas del Arzobispo de Palmira (que era su tío Félix Amat), Madrid, 1843. Dicho texto fue prohibido por Roma (13 de enero de 1845) siendo Papa Gregorio XVI.

 

Su formación ilustrada le llevó a defender una mayor separación e independencia de la Iglesia y del Estado, lo que le causó no pocos problemas dentro de la jerarquía eclesiástica de España y también frente al Papado de Pio IX.

 

[2] Santiago Alonso Cordero, el Maragato Cordero, fue una persona muy influyente en la vida social, económica y política del siglo SXIX en España. Era natural de Santiago Millas, pueblo pequeño cercano a Astorga y su vida trascurrió entre 1793 y 1865. Su gran fortuna, obtenida a través de las inversiones en los negocios de líneas de diligencias, como socio de la Sociedad Palentino-Leonesa de Minas, que creó el primer alto horno en España en 1847, etc, parece que no fue ajena a la relación de amistad que mantuvo con Mendizabal. De esto último tenemos muestra de investigaciones llevadas a cabo, en su día, por Esteban Carro Celada publicadas, ahora, por Astorga Redacción: El Maragato Cordero y Mendizábal: una relación de conveniencia poco convenienteEl Maragato Cordero: Asunto Mendizábal II y Maragato Cordero: Asunto Mendizábal IV

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