Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 21/05/2018
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Samuel Yebra Pimentel
8/12/2017

Si haces porque haces, si no haces porque no haces

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"Veo, veo. Y tú ¿Qué ves? No veo, ¿de qué color?  No veo…"

 

Fantástico, fantasioso y fantasmagórico, fenomenal el árbol de Navidad, ilusionante y a la medida de Astorga. Bien medido y bien cortado, no luminoso de más ni sofisticado. Bien, así no más. Decía el alcalde que era símbolo de luz, de estrella errante, buscadora y digo yo que buscona;  luz que tras 2017 años hay que ‘alentar’ al primer síntoma de flaqueza, como con las hogueras de San Juan, ayudando a un sol que declina. No se nos ocurrirá saltar la estrella de este árbol, una fosa en el aire, pero sí pasarlo por debajo, viviendo en la luz de su interior, cabe el niño de casa pobre, apenas calentado por el hálito de un buey y una mula.

 

Esto ya lo dice todo, señor alcalde. Calor y alegría y la decoración subsidiaria del resto de la urbe. ¡Bien, muy bien!  La estampa brillante, bien bacheada. Pero con qué propósito agitar el polvo en un búcaro de pétalos de rosa. No lo sé. Pujando, como dijera en su programa electoral el PP, por la ilusión. (La diferencia semántica es importante): “Apostamos con ilusión por el cambio, por una Astorga mejor”.

 

Indiscutible que esta Astorga sea mejor, a nada que escarbemos bajo la superficie pintarrajeada de búcaros de rosas, de verderoles y arboledas. Es verdad, su apuesta es por la ilusión: Un ilusionismo que alberga graves tics de intransigencia ante propuestas beneficiosas para la ciudad si provinieran de otros, (“todo arredor de sí”) o  de la pretensión de su gobierno por controlar las opiniones desde las redes sociales, o del intento de manipulación de la información y de ‘los medios’ a través de las cuotas de publicidad, o del flamante ‘Plan de Comunicación’ diseñado ad-hoc, o del trato privilegiado a algunas asociaciones en detrimento de otras, o, en fin, de su escasa sensibilidad social etcétera. “El problema no es lo que se ve, sino el ver mismo. La mirada, no el ojo. Antepupila. El no color, no el color. No ver…”. El problema es el talante, que diría Aranguren.

 

Astorga es mejor y da una imagen más humanizada y de concordia cuando reconoce el valor de quienes fueron fusilados, perseguidos y menospreciados tras el golpe inconstitucional de 1936, por seguir sus ideales o cumplir con sus funciones en una democracia republicana. Astorga se humaniza cuando recupera vidas/muertes no lloradas para la sociedad con las recientes placas en memoria de Balbina de Paz García y el maestro Gerardo Fernández Moreno.

 

Astorga sería mejor todavía si la pobreza energética, “ahora sí”, fuese atendida por los Servicios Sociales del Ayuntamiento. Sabemos de la encomiable, pero insuficiente labor de Cáritas.  No sabemos lo que se ha venido no haciendo desde los Servicios Sociales a este respecto.

 

En el programa del PP de Astorga para las Municipales del 2015, se proponía entre otras cosas de gran calado, poco o nunca realizadas: “Un estudio para la creación de una Red de Voluntariado para ofrecer clases de apoyo a niños y niñas cuyas familias no tengan posibilidades de costeárselas”. La cosa iba encaminada al estudio, pero no al de los estudiantes. Una vez conseguido el objetivo y ganadas las elecciones, “la guerra ha terminado”. Prosapia y más prosapia y más mentiras demagógicas: ¿Quién se iría a acordar ahora de los programas, sobre todo de los que atañen a los más desvalidos?

 

Que nada se sabe, que nada se sepa, de esos ‘estudios’ ni la intención ha habido. Pues en esta ‘gobernación’ cada vez que se hace alguna cosa, de poco o de nada, convocan para unas fotos, como si dijesen: la transparencia: esto. “La transparencia y diálogo por el bien común”, que mentaban en su programa… Cuando algo no interesa, ni aparece ni siquiera no aparece, se reprime socialmente bien asotanado a un inconsciente que quisieran de no retorno.

 

Menos mal que esta vez también Cáritas viene a suplir las carencias de atención a los perjudicados de la crisis, a esos que no han sabido llegar desde el Ayuntamiento en su concejalía.

 

Resulta ociosa la comparación entre las luces que faltan y las bombillas que sobran, en Navidad y en Semana Santa.

 

En cuanto a la mujer y su dignidad, tampoco se ha creado el prometido “Programa de Atención Municipal Integral en el área social, psicológica y legal para las víctimas de la violencia de género.” En este campo hay una distancia abismal entre las asociaciones que denuncian y luchan por la erradicación de esta lacra y la concejalía ad-hoc, pues no parecen capaces de unificar fuerzas en el objetivo común. Es verdad que el esfuerzo para ser fructífero tendría que ser por ambas partes. (Chirría también esto de ambas partes)

 

Los jóvenes carecen en Astorga de un programa de ocio que no se va a subsanar con las proyectadas pistas de ‘Skate Park’. Sí se hacen cosas en Astorga, pero sin suficiente ligazón ni coherencia. La oferta educativa es fantástica, la deportiva es suficiente. Lo que no empece para que en el ocio hubiera alternativas que sobre el papel pegan muy bien,  que ya habría que haberlas puesto en obra: “Estudio para la creación de un Centro Juvenil de Ocio que sirva para fomentar el asociacionismo juvenil como punto de encuentro, entre los distintos grupos, donde se programen y realicen actividades diversas y cursos, como, grupos de teatro, música, emprendedores”.

 

De todo esto nada de nada. Las grandes cosas que se proponían desde el PP en las elecciones no eran otra cosa que apuntes, estudios, ‘difuminatos’, muy probablemente ya hechos, desechos antes de pasar por las urnas. Tal vez la inacción sea fruto de los pactos habidos con el otro partido en el gobierno, ‘en aras de una gobernación estable’... Tal vez el PAL haya impedido que fructificasen esos programas,  sin ni siquiera un mísero alivio ante la nueva pobreza derivada de la crisis. Puede que el petardeo del motor de cuatro tiempos aturda los sentidos y la sensibilidad social, en otro caso no la habrían tenido jamás. Ahora ya nos hemos iluminado de aquella obsesión compulsiva por recebar los baches.

 

Nada sabemos tampoco de la asistencia y el apoyo que ofrece el Ayuntamiento a los desahuciados, o si desalienta a las entidades bancarias para que no los ejecuten, habiendo sido rescatadas con el dinero de todos, también con el de los desahuciados astorganos, que los hay.

 

“El problema no es lo que se ve, sino el ver mismo. La transparencia.”

 

*Los entrecomillados que no pertenecen al programa del PP de Astorga son de José Ángel Valente. Espero que sepan distinguir las verdades poéticas de las veleidades que tanto desacreditan a nuestros políticos.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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