Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 17/01/2018
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Lorenzo López Trigal
5/01/2018

El común de vecinos 

Guardar en Mis Noticias.

 

[Img #34119]

 



Durante los años 1970 surgió el asociacionismo vecinal en las ciudades españolas, como movimiento ciudadano alternativo ante los conflictos generados en un periodo de lucha por la resolución de problemas cotidianos en los espacios públicos y habida cuenta de la desigualdad social y espacial en la prestación de los servicios públicos entre barrios de una misma ciudad. Sus precedentes se encontraban en los movimientos urbanos generados en París o Santiago de Chile (estudiado por Manuel Castells) y en barrios españoles pioneros en la defensa del interés vecinal como las Asociaciones de Familias del Gran Bilbao (Javier Berriatúa).

 

Entre los años 1975 a 1978 estaban ya en funcionamiento las Asociaciones vecinales como personas jurídicas de Derecho privado en las ciudades españolas, pronto asociadas en Federaciones o Coordinadoras, tras pasar por los trámites administrativos previos a la aprobación de los correspondientes estatutos, que concedían los Gobiernos civiles de acuerdo a la Ley de Asociaciones de 1964. Desde entonces, participan en el debate político durante el periodo de la Transición Democrática, junto a los sindicatos, los partidos comunista y socialista y otros movimientos sociales, manteniendo las Asociaciones de Vecinos su periodo álgido en vísperas de las elecciones municipales de abril de 1979 y su consolidación en los años 1980, para pasar por un periodo de menor participación y conflictividad en los años recientes.

 

En la provincia de León, la primera Asociación fue la de ‘León Típico’ de comerciantes y vecinos del Casco Antiguo, de ahí su particular identidad, diferenciada del resto de las Asociaciones vecinales radicadas en León, San Andrés, Astorga, La Bañeza y Ponferrada. En el año 1978 funcionaban ya las Coordinadoras de Asociaciones en León, Astorga y Ponferrada, que, en contacto con otras de España, intercambian experiencias en materia de demandas relacionadas con el transporte público, el medio ambiente, la vivienda y el urbanismo, además de promover la colaboración y solidaridad vecinal ante problemas comunes de un mismo municipio. 

 

En Astorga, el movimiento ciudadano tomó impulso en los tres arrabales, con un grupo liderado por vecinos de San Andrés (‘Los Arrieros’) en 1977, un año después con una segunda Asociación en Puerta de Rey (‘Unión’) y se remata ya en 1991 con la Asociación de Rectivía. La actividad de las Asociaciones en los primeros años fue muy intensa, con múltiples reuniones de directivas y comisiones, asambleas de socios, entrevistas con la Corporación Municipal y organismos institucionales…, que se plasma en su actividad difusora, cuando no en manifestaciones públicas, como la inicial del 16 de diciembre de 1978, con demandas sentidas de reivindicación de equipamientos y de participación en el planeamiento urbano y en la gestión municipal. 

 

Cuarenta años después, se echa en falta una mayor concienciación ciudadana de reivindicación y la participación de estas Asociaciones en defensa del interés vecinal frente a la Administración, es decir, en los asuntos del “común de vecinos”.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress