Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 21/02/2018
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Mercedes G. Rojo
25/01/2018
ASTORGA Y SUS COMARCAS; DESCONOCIDO UNIVERSO DE CREADORAS

Esther Alonso: Creando arte con la piel de la tierra

Guardar en Mis Noticias.

 

[Img #34467]

 

 

Cuando una piensa en Esther Alonso se le viene a la mente una  mujer menuda de rostro sonriente, pelo canoso y tez aún tersa, una de esas mujeres a las que la edad parece respetar para mostrarnos de ella su bonhomía, su saber hacer y su arte, un arte que en este caso vuelve a estar unido a la tierra, porque es al barro al que ella le infunde vida, una vida adquirida a través de las muchas vivencias que han marcado la suya propia.

 

Nacida en León, en la casa de sus abuelos maternos, sus padres ejercían sus respectivas profesiones (veterinario y maestra) en el maragato pueblo de Santa Colomba de Somoza. Sin embargo, la temprana pérdida de su madre la llevaría – junto al resto de sus hermanos – a estudiar lejos de aquí, en colegios para huérfanos de ejercientes del Magisterio que la llevarían primero a Zaragoza y por último a Madrid. Es aquí cuando, interesada por el mundo del cine, entra en la Facultad de Ciencias de la Información, en la que se licenciará por la rama de Imagen. No contenta con una facultad demasiado teórica en la que no podía cubrir sus expectativas artísticas más allá de ver constantemente cine en el filmoteca, lo que la convirtió en una auténtica cinéfila, entra también en la Escuela de Arte y Oficios de Madrid (Menéndez Pelayo) donde trabaja, sobre todo, el volumen y el modelado en barro, asignatura que la engancha de tal manera que la lleva a  matricularse, además (esta vez por libre), en la Escuela de Cerámica ‘Francisco Alcántara’, donde trabaja durante tres años una serie de asignaturas “con muy buenos profesores que me alentaban a seguir”. Y vaya si lo hacen.

 

Al acabar la carrera de Imagen pasa dos meses en Suecia donde se compra su primer horno y luego se trasladará, al comienzo de los años 80, a Santa Colomba de Somoza, donde monta un taller de cerámica y se relaciona con los numerosos ceramistas y artesanos que por aquel entonces permanecen instalados en la zona, años que invierte en participar en exposiciones colectivas de cerámica, ferias de artesanía así como en actividades formativas. Luego vendrá el traslado a Alicante, coincidiendo con el nacimiento de su hija, y el abandono momentáneo de la cerámica, aunque dio clases de ella en el ayuntamiento de esa ciudad, clases que compaginaría también con otras de Imagen y sonido en el Instituto Luis García Berlanga. Después “volví a la cerámica,  como se vuelve a las cosas que se añoran, y entré en la escuela de cerámica de Alicante donde realicé un ciclo formativo de grado superior, titulándome como Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño en Cerámica Artística”. Sería una vez superada esta fase, con estos nuevos estudios terminados que comienza  a hacer ferias convirtiendo definitivamente la cerámica en su medio de vida.

 

 

[Img #34471]

 

 

Esther Alonso se define a sí misma como “una persona idealista que se ilusiona por aquello en lo que cree” y que no es otra cosa que “la parte bella de la vida y de las personas”, quizá por ello sus composiciones cerámicas, sus dibujos, sus bocetos, nos muestran ese equilibrio de formas que se une a la calidez y la calidad de los materiales cerámicos elegidos para sus trabajos.  Dice hacer cerámica “porque realmente me llegó con fuerza y diciéndome: es lo tuyo”, siendo a día de hoy su forma de expresión artística y su medio de vida, “aquello que me gusta hacer”; aunque reconoce que “el gusanillo de la imagen, la fotografía, la pintura, e incluso la escritura, que en tiempos pasados tomó forma como guiones para cortometrajes, de los cuales uno fue rodado en 35mm” nunca la ha dejado.

 

Reconoce su relación con el arte como una relación amplia en la que ha ido probando diferentes disciplinas, siempre con un interés común: lo figurativo sobre lo abstracto y, “dentro de esa figuración, me interesa el ser humano, su representación, su entorno. Un entorno más idealizado que realista. Un ser humano más andrógino que decantado en femenino o masculino y su relación con la naturaleza, una naturaleza donde siempre hay árboles y caminos. El camino de la vida”. Y en lo concerniente a su trabajo nos refiere la evolución del mismo en el que está presente tanto la cerámica como la imagen. La cerámica, hoy, a nivel profesional; la imagen más como afición personal, como forma de entrenar la mirada. Y es que piensa que “a todos los seres humanos nos influye el lugar donde vivimos, las personas con las que nos relacionamos, pero creo que el arte está por encima de ello y que si alguien tiene que hacer algo, lo hará allá a donde vaya. Dice un proverbio chino: se puede cambiar de ciudad, pero no de pozo. A donde tenemos que ir es a nosotros mismos, y de ahí tenemos que beber”.

 

Por eso ella ha llevado su arte, y ha crecido con él, allá donde ha estado, en una obra personal de la que nos dice tiene dos vertientes “lo matérico, el barro en sí, que aprecio y disfruto, tanto cuando hago torno, como cuando modelo, y lo que podríamos llamar lo pictórico. Para mí son importantes los dos, si bien últimamente predomina la parte pictórica, realizada ésta sobre piezas torneadas. Básicamente me interesa la línea, que realizo con diferentes técnicas, esgrafiado, grabado, pintura…”

 

Le preguntamos por qué Bustos para instalarse definitivamente en esta fase de su vida a lo que nos responde que fue allí  “donde encontramos una casa lo suficientemente grande para poder dejar tanto bagaje como traíamos. Los ceramistas llevamos con nosotros hornos, pastas, herramientas, las propias piezas...” y un entorno rural como éste reconoce que le proporciona la tranquilidad que necesita para crear, una tranquilidad que sin duda le infunden también los largos paseos con el Teleno al fondo, siempre acompañada de su cámara – testigo fiel de que aún no ha perdido su pasión, su gusanillo por la imagen -  y de los que dice “a veces me hacen pensar que vivo en una de mis acuarelas”.

 

Volvemos a su relación con Astorga como punto central de su entorno, de la zona en la que estuvo primero y de la que ahora, desde hace cuatro años (siete en total si contamos los tres años anteriores, a caballo entre Bustos, Castellón y Alicante) la recibe definitivamente. Dice echar de menos aquella magnífica Feria de Artesanía de calidad que hubo en su día. Y cree que “sería bueno que hubiera más exposiciones, que las salas que existen nunca estuvieran vacías e incluso crear nuevos espacios, fomentando claro, que el público asista a ellas”. Y es que para Esther, en una ciudad como la nuestra, rodeada de comarcas que acogen a numerosos artistas de diversas áreas, “la potenciación del arte es fundamental, otorga una mayor cultura y ésta enriquece cualquier lugar, mientras que la carencia de ella lo empobrece. Potenciar el arte aporta frescura y vida, dinamiza la ciudad y le da oxígeno”. Considera que puesto que históricamente  Astorga es una ciudad muy ligada al mundo del arte y de la cultura “sería bueno que incrementara el conocimiento de los artistas actuales relacionados con ella por cercanía. Le daría más vitalidad. No se puede vivir solo del pasado y del patrimonio artístico”. La realidad artística de estas comarcas, que se aglutinan en torno a Astorga como punto central de todas ellas, supone a su entender un interesante caldo de cultivo que podría verse reforzado por una mayor presencia en el panorama educativo “todo radica en la educación. En las programaciones de las escuelas y colegios debe estar el arte en todos sus aspectos puesto que los niños, que son esponjas, lo necesitan como parte de su aprendizaje vital. Por otro lado, potenciando las actividades artísticas con cursos, charlas y exposiciones, se da la oportunidad de que  esa necesidad humana de sentir la belleza y el arte se vea cubierta”. Y es que, además de ceramista, Esther Alonso ha tenido siempre una faceta educadora que ha plasmado a lo largo de su vida en numerosas actividades, como los talleres que en su momento impartió por diferentes pueblos de León organizados desde Diputación, e incluso también con el Ayuntamiento de Astorga.

 

 

[Img #34469]

 

 

Siguiendo con su trayectoria, hablamos de sus proyectos, de aquellos que más le han aportado hasta el momento y de los que aún están por venir. Aparte de considerar que “la propia vida es el mejor proyecto artístico”, entre los primeros destaca la realización de un mural de cuatrocientos azulejos para la ciudad de Alicante, en el que participaron varios ceramistas, obra de la que guarda un gratificante recuerdo aparte de la experiencia de poder contribuir a la arquitectura de la ciudad. Entre los que están por venir nos cuenta, como un proyecto especial, al margen de la preparación de las ferias en las que cada año participa, que tiene pendiente un trabajo de investigación para unir dos especialidades que la atrapan, la línea y el volumen, trabajos que pretende plasmar en murales de mediano tamaño. También nos cuenta de lo mucho que le aporta su participación en las ferias monográficas de cerámica de Castilla y León, que constituyen para ella un gran aliciente, “siempre es un placer embarcarse en la creación de nuevas piezas”, un proceso que a veces tiene como resultado hermosas situaciones como la que vivió junto a su compañero el pasado año, cuando les concedieron el primer premio en la Feria de Cerámica de Palencia “a una obra realizada conjuntamente y al mismo tiempo personal. Juan realizó la pieza y yo grabé en ella uno de mis dibujos”.

 

Aprovechando el comentario indagamos sobre la relación artística con Juan Albandea, su compañero de vida y de trabajo desde hace ya unos cuantos años, que en  parte ha sido el causante de su instalación definitiva en la comarca ya que “llegado de visita a estas tierras leonesas, se enamoró de ellas, y a mí, que siempre me iba con ganas de volver, me pareció bien buscar un lugar donde vivir y volver de nuevo a mi tierra de nacimiento”. Juntos han creado un marca conjunta con la que acuden a ferias y mercados, Albandealonso, que es la que les define en aquellas piezas que realizan conjuntamente como la joyería cerámica o las reproducciones del románico... Aparte está la obra personal de cada uno, muy diferente y que en las ferias monográficas puede apreciarse claramente.  Sin embargo, comentan que esta multiplicidad de trabajos hace que a veces no cunda el tiempo todo lo que debiera y que  se trabaje menos en lo propio.

 

 

[Img #34470]

 

 

Y como una cosa nos lleva a la otra y puesto que Esther me ha comentado en múltiples ocasiones lo mucho que cree en  la mujer y en su lucha y reivindicación por ir en todo a la par que el hombre, reflexionamos sobre el tema, sobre la dificultad que las artistas tienen a la hora de mostrarse y/o de ser reconocidas como tales. En este sentido ella está convencida de que “en general, la mujer, allá donde vaya, lo tiene siempre todo más difícil que el hombre. Pero ha de insistir en no ser la mujer de, la compañera de. Muchas veces ha ocurrido que la mujer, siendo creadora ella también, se ha dedicado menos a su arte y más al trabajo de la casa. Es un campo en el que tenemos que embarcarnos tanto las mujeres como los hombres para poder mejorar.

 

Esther Alonso es una artista inquieta a la que le sigue gustando investigar los diferentes  caminos de la creación, tanto personal como socialmente, y así nos confiesa que, cuando puede, comparte la mañana de los sábados con un grupo de personas que se dedican a recorrer los diferentes pueblos de la comarca para pintarlos al natural, un grupo en el que participan artistas aficionados y otros más profesionales, mujeres (sobre todo) y hombres, e incluso gente de diferentes generaciones. No es ésta su única actividad grupal pues sabemos que muy pronto participará en un novedoso proyecto ideado por mujeres, en homenaje a una figura femenina muy especial, proyecto del que seguramente muy pronto nos llegarán noticias.

 

 

[Img #34468]

 

 

Podríamos decir de ella que es una ceramista que tras un largo e intenso proceso vital ha vuelto a casa, a unas tierras muy cercanas a Astorga para seguir regalándonos, desde esta proximidad,  su arte a manos llenas. Como a todas las anteriores, os invito a descubrirla, a ella y a su obra, porque sin duda nos merecerá la pena en ambos sentidos. 

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress