Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 23/04/2018
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Samuel Yebra Pimentel
7/04/2018

Al despertar la vaca seguía allí

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Está bien que el ‘edilato’ cumpla con sus menesteres protocolarios, que acudan como representantes institucionales incluso a las procesiones ¿Por qué no hacen otro tanto con las manifestaciones populares en exigencia de justicia social? Quizás, porque nunca hayan creído en ella. Está bien también que acudan a conferencias y a presentaciones de libros y que se utilice el Teatro Gullón ya desde su inauguración, (aunque no sea el caso de la exposición de ahora), con criterios más que dudosos a la hora de decidir sus usos. Otro tanto ha venido sucediendo con la Biblioteca o con la cesión de la Casa Panero. A estas alturas el equipo de gobierno ya no va a desvelar a nadie sus ‘familiarismos’, proporcionando favores y/o sinecuras económicas a los suyos. Urge saber los criterios de utilización del Gullón y de los espacios públicos ya mismo.

 

Ya hemos hablado de la impudicia, del arbitrio, de la desnudez del rey.

 

Pero no está nada bien que el jueves se presentara el libro del joven Antonio García Osorio, ‘La  industria en Astorga’, y no acudiera nadie en representación del Ayuntamiento. No  está bien, porque si hubieran ido, y no para jugar con el móvil, hubieran podido extraer ideas valiosas para la buena conducción de Astorga en el futuro inmediato. Se está en las procesiones a la espera del milagro, pero no se está donde se tiene que estar que es en un proyecto de Astorga duradero e integrador. A no ser que se quiera que la ‘ciudad santa’ vuelva a ser el pueblo de vacas que en su fundación hubo sido. (Mito de Cadmo y la vaca sagrada). Un concejal del área de Industria debería de saber sobreponerse a sus emociones y a sus picadillas personales.

 

No solo por lo que expuso Antonio García, sino por el  coloquio que allí se generó, en el que participaron quienes conocían bien el percal del que se hablaba y querían orientar el futuro de Astorga evitando la despoblación rampante que habrá de convertirnos en Villa.

 

Quizás las recomendaciones de los sectores en qué se tendría que centrar el polígono, concebido como un ‘centro logístico’ que uniera el centro peninsular con el noroeste de España, le hubieran sonado a chino al concejal del área; pero claro esas iluminaciones no descienden por el móvil y hasta ahora que se sepa no ha debido de llegar ninguna.

 

El profesor Manuel Tello comentaba que el problema industrial de Astorga era que se había centrado excesivamente en el sector comercial. Dijo también que no es fácil crear una empresa si los empresarios no conocen lo que va a ocurrir en el futuro. Añadió que la solución solo podría darla el Ayuntamiento con ayuda externa: “Pero  para generar un centro logístico habría que hacer un análisis completo de cómo es la red de desarrollo español en lo que atañe al cruce de caminos que es Astorga, y así sabríamos qué tipo de empresas podríamos ser capaces de integrar en ese supuesto 'centro logístico' y tomar la iniciativa de atraerlas, pero sobre un estudio previo.”

 

Tres aspectos, en opinión de Manuel Tello, habría que tener en cuenta para estimular la industria en Astorga: “Determinar primero qué tipos de sectores industriales tendrían posibilidades. Una vez conocidos esos nichos, informar a la población local y decirle a quien tenga capacidad de inversión que por ahí podríamos tirar para adelante. Surgirían entonces opciones de oferta que podrían atraer a Astorga capital externo muy necesario. Y un tercer aspecto en el mundo global en el que estamos, sería la opción de empresas no muy grandes con capacidad de expansión y a las que les interesa tener producción local para distribuirla localmente. Solo  tendríamos que ser capaces de acertar cuáles son esas empresas y ofertándoles las oportunidades adecuadas podrían llegar. No hay improvisación que valga.”


Dejo esto aquí para que se oiga, si bien es cierto que para  entenderlo habría que tener algo más que ruidos y ferias en la cabeza. También hay que tener voluntad de bien para Astorga, cosa que a veces queda relegada, desde el momento en que no se posee la mínima inteligencia emocional y se toman decisiones que atañen a toda la población, sin contar con ella, según afinidades o vaivenes de ocasión.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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