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Astorga Redacción
14/04/2018

De lo fácil que es pasar de rey a ser mendigo

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Este viernes la Biblioteca Municipal de Astorga acogía la presentación de la novela de Jesús Taboada ‘¿Puedo hacer algo por usted?’, un acto que comenzó con la proyección de un documental que intentaba situarnos en el ambiente de la novela. Jesús Palmero fue el encargado de comentar su experiencia lectora con el libro. Dijo que estaba allí como lector y que le parecía interesante mostrar los efectos del libro en un lector que en este caso él.

 

Confesó Palmero que él había accedido a la lectura del libro un tanto engañado, pues se le había dicho que era un libro que trataba de la memoria histórica. Pero comenzó y continuó leyendo el libro hasta el final esperando que en algún momento aparecerá el vínculo con esa memoria histórica. “No apareció el abuelo”. ‘¿Qué quiere decir esto?, se preguntaba Palmero: “Quiere decir -se respondía- que la experiencia lectora está abierta. Quizás se afronta cualquier libro con un prejuicio, con una predisposición, y luego el libro te lleva a otro territorio.”

 

Decía Palmero que él había leído el libro como si fuera una ‘road movie’, una historia trepidante que te hace vivir las experiencias del personaje. Se trata de una novela ambientada en un contexto urbano, "un contexto donde el personaje se puede perder sin encontrar ningún referente a su realidad.” El personaje central es un individuo que se queda sin memoria. Para el presentador, se trata de una novela que es "un tránsito en el que nosotros vamos acompañando desde la primera a la última página del libro al personaje. Es inevitable meterse en el pellejo del protagonista, con un estilo narrativo que inicia la novela en segunda persona y dos páginas después la novela será narrada en tercera persona; juego el de pasar de una a otra persona que se mantiene a lo largo del escrito. Los párrafos narrados en segunda persona", desvelaba Palmero, “te convierten en testigo de lo que le sucede al personaje, te faculta ser un observador, un ‘voyeur’ de esa realidad por la deriva en la que se va metiendo". En la tercera persona el personaje es el escritor, que está interpelando directamente al personaje, y lo hace también con el lector. “Es fantástico que puedas haber entrado en el pellejo del personaje, porque en la novela estás saliendo y entrando constantemente en él”, sentenciaba Jesús Palmero.

 

 

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Los personajes que aparecen en la novela son una fauna urbana. Señalaba también el parecido de la indagación de Jesús Taboada con Baroja, indicando que la experiencia de la ciudad, la descripción de los fenómenos del extrarradio, de los límites eran los mismos que en’ La busca’. 

 

Una cosa que le pareció mágica a Jesús Palmero en la novela es el haber personificado cosas que en principio no tienen voluntad. La ciudad sería uno de tales personajes:  “La ciudad llega a ser un personaje que cambia, que se transforma, que engulle al personaje principal, que lo va devorando a medida que se va adentrando en las periferias. Las periferias son devoradoras, pero también son acogedoras, son humanas. Aparecen en la novela como mecánica de aprendizaje. Es decir, la ciudad está viva.”

 

Otros objetos que se convierten en personajes, seguía señalando Palmero, son el maletín que lleva consigo desde el primer momento de la mañana: “El maletín es el único asidero que tienen el lector y el personaje con la realidad pasada”. Por último habló el presentador del traslado del discurso que supone toda experiencia literaria: “El discurso que la novela te está contando se traspasa a tu realidad, por lo que convierte la novela en una mecánica de aprendizaje propio, o en una dinámica para hacer más llevadera una realidad que tú puedas estar trabajando en ese momento.”

 

“La realidad en la que yo estaba trabajando en el momento de leer esta novela era la de la memoria histórica y seguía mientras leía con ese tema.” Así que consiguió aquello que un principio creía estar haciendo que fue leer la novela como un símbolo de la memoria de los perdedores de la España de postguerra. No queda claro o sí quien a la postre perdió la memoria de la historia los vencedores golpistas o sus víctimas.

 

 

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Jesús Taboada comentó la génesis de la novela, hizo también un recorrido por algunos de los símbolos que hay en ella, insistiendo en la ambivalencia de su novela: “La belleza de volver a recuperar la mirada sobre el mundo y el encontronazo con una realidad que va poniendo al personaje cada vez más en peligro. Quería que esas dos realidades se conjugaran de manera que al final no fuera ni lo uno ni lo otro, sino que el mismo personaje comprendiera que antes él estaba en un sitio, y ahora, después de perder la memoria y estar en la calle ha pasado a otro lugar, y de lo fácil que es pasar de un lado al otro. Quería que esos dos puntos confluyeran y fueran el lazo de unión de la novela.” Por último se entabló un diálogo con los asistentes algunos de los cuales ya habían leído la novela.

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