Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 25/06/2018
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Aidan Mcnamara
9/06/2018

El futuro vuelve

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- Abuelo, ¿qué significa ser de derechas y ser de izquierdas?
- ¿Qué quieres, una respuesta sincrónica o diacrónica?
- ¿Cómo?
- Bromeo. Estaba pensando en voz alta. Es fácil: tradicionalmente ser de derechas significaba defender los pilares del poder y ser de izquierdas significaba recelar de ellos, sobre todo si te sentías oprimido o explotado. Tú, ¿qué piensas? No habrás venido a preguntarme sin reflexionar. ¿De dónde ha salido la pregunta?
- Es que el profe de historia nos ha mandado hacer una redacción. Estamos dando la Revolución Francesa y…
- Y ¿no te ha dado una bibliografía?
- ¿Qué?
- Tendrás que consultar algún libro o algunas referencias, ¿no?
- Ah, sí. Pues no. Nos ha dicho que naveguemos en la red. Y he pensado que eso es un coñazo.
- ¿Por? 
- Tengo catorce años y la red me agobia porque hay tantas páginas y sitios… y encima el profe de filosofía nos está dando la lata con que si la propaganda y la posverdad y las mentiras de la clase política.
- Bueno, bueno, bueno… ¿Del agobio nace la pereza?
- No soy vago. Es más, soy valiente. Me he acercado a un viejo gruñón que quiero mucho, a sabiendas -como dice él-  de que me lo iba a poner, bueno, que me iba a poner en evidencia y que… Total, tú dices que internet es un mar sin fondo.


- Calma. Te entiendo. Y es una pregunta importante…
- ¿Pedro Duque es de izquierdas?
- Pues no lo sé. Y ¿tú?
- Yo creo que tenemos que cooperar. No puedes hacer un hospital o un colegio tú solito. 
- Ya veo que eres todo un político.
- ¿Por?
- No me has contestado.
- Es que no sé exactamente cuáles son los pilares del poder, pero no me siento oprimido.
- Te gusta tu vida, pues. ¡Qué bien!
- Bueno hay cosas que me fastidian, pero no personalmente.
- ¿Quieres darme un ejemplo?
- No entiendo por qué ponen a los ciegos en la calle a vender papeletas. Si yo fuese ciego podría dedicarme a la política - tendría menos prejuicios, no sería racista ni nada de eso.
- Vamos, eres vidente y tampoco eres racista, ¿verdad?
- No, no lo soy. ¡Oye! ¿Por qué no me sacas a dar una vuelta? Prefiero hablar en el parque y es un día bonito, hace sol.


- ¿Tienes la batería cargada? Ya no tengo fuerzas para empujar.
-Sí, sí. Y esta nueva silla tiene placas solares así que matamos dos pájaros de un tiro.
- Podríamos visitar la librería y te regalo un libro sobre tu pregunta.
- ¿Cuál?
- Sobre qué es ser de derechas y qué es ser de izquierdas.
- ¿En un solo libro? ¡Qué bien! ¿Existe tal cosa?
- Depende… ¿Qué es lo que te va más: la ficción o la historia?
- Mi profe de lengua dice que la ficción nos ayuda a ver muchos puntos de vista.
- Ya, pero… ¿tú qué opinas?
- Yo pienso que las palabras son débiles. Porque dependen de quién las dice.
- ¡Vaya! Muchacho, no sabes cuánto me estás alegrando el día.

 

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