Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 20/08/2018
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Lorenzo López Trigal
12/06/2018

La despoblación ante el reto demográfico

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¿Qué perspectiva se puede avanzar hoy frente al fenómeno despoblador en la España interior que no fuera la perplejidad ante su desarrollo futuro? El proceso de declive demográfico se afianza, según apuntan las proyecciones demográficas, y se extiende la mancha de muy baja densidad demográfica en aquellas zonas periféricas, distantes de las áreas urbanas y de los corredores interurbanos, que no incorporen efectivos poblacionales para lograr la “sostenibilidad demográfica”.

 

El proceso despoblador está inmerso en un modelo de reconfiguración socio-territorial donde los territorios urbanos, comandados por las áreas urbanas y metropolitanas, conviven con territorios rurbanos, a menudo casi vacíos demográficos pero vinculados y dependientes de los nodos del sistema territorial. Esta situación es muestra de las nuevas relaciones campo-ciudad y del desarrollo de la urbanización y, en este contexto, se produce el fenómeno despoblador como efecto también de una nueva ruralidad.

 

Nuestro país se cimbrea entre la debilidad poblacional en la mayor parte de los espacios de interior y la concentración en los espacios litorales, signo desequilibrador que se aprecia fehacientemente en los indicadores.

 

Es el caso de la provincia de León, que iniciaba la transición demográfica hacia 1900  con 386.000 habitantes, alcanzaba en su momento más expansivo en 1960 los 584.000 h., para descender en el punto finitransicional de 2001 a los 488.000 h., habida cuenta de la emigración extraprovincial anterior (el éxodo rural), con un repunte posterior debido al saldo migratorio positivo en los años previos a la crisis, y tendencia, de nuevo, a la baja con 468.000 h. en 2017. Fruto de ello, aparecen pueblos semivacíos y declinan incluso núcleos rurales de regadío y en especial los núcleos mineros.

 

En el presente, se advierte que un 60% de los leoneses reside en las áreas urbanas de León y de Ponferrada, de ahí que el territorio aparece desequilibrado en cuanto a recursos humanos, si bien ello no es factor tan limitante gracias a la mayor movilidad y desplazamientos de la población. Ya no somos tanto “habitantes residentes” en un determinado núcleo, como en el pasado, cuanto, cada vez más, “habitantes durmientes” en un núcleo y “habitantes vinculados” a otro por razones laborales o de ocio. Así y todo, de no remediarse el escenario tendencial de declive demográfico con nuevos efectivos de población, esos flujos de cariz estacional-vacacional, en el entorno rural leonés, no va a reducir el avance de la mancha de despoblación, impulsada por la desvitalidad demográfica.

 

 

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En particular, la Tierra de Astorga aglutina espacios subcomarcales de acusada despoblación secular. La comarca se caracteriza en la actualidad por una recesión demográfica generalizada, una estructura piramidal invertida por el fuerte envejecimiento y muy baja densidad de 7 habitantes/km2. Están aquí representados los valores más negativos del entorno leonés, con una población rural de unos diez mil habitantes, bien necesitada de esfuerzos colectivos, que tiene por cabecera a Astorga, forzada a innovarse para mantener su funcionalidad urbana.

 

A estas alturas que nos encontramos en este contexto, está de actualidad en la discusión pública en España referirse a medidas sobre la  despoblación. En cualquier caso, han de abocar a estrategias que mitiguen los rasgos negativos de la situación demográfica crítica actual, y entiendo que habrían de integrarse en políticas de tipo:

 

Demográfico: impulso de la fecundidad, favorecimiento de la inmigración.

Económico: desarrollo rural y empleo, financiación autonómica específica y régimen fiscal favorable, planificación de servicios públicos.

Ambiental: conservación y valoración del patrimonio natural y rural.

Territorial: agrupación de municipios, comarcalización, cooperación en redes de concertación, articulación policéntrica de las cabeceras…

 

Es preciso, en fin, atendiendo a las nuevas características de la España interior que se vacía, articular políticas transversales y complementarias y repensar un nuevo orden de prioridades ante el reto demográfico.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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