Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 22/09/2018
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Esteban Carro Celada
8/07/2018

Un negocio de arriería en Santiago Millas (VI)

Guardar en Mis Noticias.

Sexta entrega del libro desconocido de Esteban Carro Celada sobre la empresa de conducción de caudales 'Alonso Cordero y Franco Hermanos', fundada en Madrid por tres maragatos de Santiago de Millas, el 3 de febrero de 1832.

 

[Img #37835]

 

 

(...)

 

A principios de septiembre se insta desde Madrid a que salga Miguel, uno de los comisionados de la conducta. Es interesante subrayar la frase con que escriben a Santiago de Millas: “Miguel bien puede salir al instante, pues ya vino de aguas, de divertirse”. Un  detalle de las costumbres veraniegas de nuestros maragatos. Ir a aguas, en el fondo, era una diversión.

 

A todo esto, don Santiago ha venido a Santiago de Millas huyendo de los calores veraniegos. Desde aquí está de acuerdo en que no interesa un negocio de letras con Mondoñedo, por el retraso en el envío de los fondos. Pone como argumento contundente, que ese servicio lo hacen “los maragatos en doce días y traen mejor moneda, que no la metralla que ofrece el señor Víctor María de Silva y Gutiérrez".

 

Se forma una pequeña marejadilla con el cambio de calderilla. La habían solicitado por una parte los de Lugo, pero se habían comprometido con Padrón y con Santiago. Como alarma, será el aviso de que no dejen ninguna calderilla en Lugo, porque el quebranto del 3,5 por ciento era muy frecuente. A Padrón es preciso llevar 8000 duros. Por Pedro García Matanzo llegan los 200.000 reales a Padrón: “Es desagradable el retraso de la calderilla, pero hemos de cumplir con la palabra aunque suframos perdidas”.

 

Por octubre, Blas Alonso escribe cartas a Santiago Alonso Cordero. Recibe un monitum de la compañía, para que dirija sus cartas a nombre de la compañía. Así evitará “disgustos y entorpecimientos”. 

 

En el Banco de San Fernando conocen a muchos. Entre ellos a Muguero, a quién le plantean problemas sobre la calderilla de cobre y su cobranza. Lo mismo que les facilita la orden de no circular oficialmente “la moneda que no se conozcan bien sus sellos, por lo que si intentasen darle alguna, la rehusada”.  Esta carta se la dirige al comisionado Pedro García Matanzo. Debía de haber una proliferación de monedas no españolas. Una nueva comunicación a sus comisionados para que rehusen “admitir monedas no conocidas, firmando lo que pertenece al Banco y lo de la Caja”. A pesar de todo en Orense a Gabriel “le han entregado una onza de oro falsa“ con una condición: “si no pasa que se le devolviere”.

 

 

[Img #37837]

La casa de Madrid necesitaba dinero. Había muchos miles y millones de reales esparcidos por las distintas ciudades en forma de calderilla. El apremio de los clientes obliga a escribir a Bernardino para que arrebañe todo lo que hay esparcido por Galicia. De paso sabemos que los comerciantes de Ponferrada se habían enfadado, de creer a Vázquez, porque se sacó la calderilla sin darles opción a ellos. También comunican en una carta de estos días que la operación de Padrón salió redonda y con un indudable beneficio. Pero la demanda de dinero debe ser mucha, por lo que se dan diversos tipos de cambio en el quebranto: 1,50%  en Santiago, 1%  en Padrón; 4,50%, 6,50% en Lugo,  Mondoñedo, Orense y Ponferrada. En este intento, Francisco debe de llevar al sitio mejor todo lo que encuentre. Desde Orense se han de trasladar 26 talegos de calderilla, para Padrón.

 

Que los asuntos andaban un poco azacanados lo muestra una frase en torno al regidor de Astorga que debía lo suyo: “La caja no está para suplir”.


En el mes de marzo de 1833, el corresponsal en Tuy se hace cargo de 251 onzas portuguesas y 535 medias onzas de plata vieja, que envía a Madrid, para que saquen de ellas, los Alonso Cordero la mejor ventaja.


Por estos días Santiago Alonso Cordero ha hecho balance de los últimos negocios; Bernardino recibe la comunicación de las cuentas en Santiago de Millas. Un estado de cuentas se lo lleva en mano el otro socio, Francisco, que salió de Madrid el 6 de marzo. Queda de nuevo don Santiago encargado de la compañía. Pero enterémonos de las finanzas y del estado de cuentas: “adjunto hallarás el Estado de Cuentas bajo el cual me he hecho cargo de la compañía, y resultando haber ganado 177288 reales, 14 maravedíes,  nos corresponde a cada uno 59076 reales, de los cuales hemos acordado se dejan por cada uno, 1000 duros de fondo y el resto 39076,4 se saque y por consecuencia te lo dejo abonado en cuenta, puesto que tienes fondos de la compañía y te los cobrarás”.

 

 Esta rendición de cuentas era cuatrimestral  y obligatoria al paso de unos a otros.

 

La rapidez y la eficacia era conveniente en esta manera de trabajar de los maragatos. En Salamanca Esteban Alonso Ortega recibe cartas en que, a condición de que cobre el dinero de la viuda de Bález de alcance antes de Huertas a Miguel, el conductor comisionado.

 

La rapidez por los caminos, la frecuencia en transitar las ciudades es lo que consigue que el dinero no se estanque. En tal situación “todos perdemos”. Nuevamente sale el coco de los Botas, pero esta vez para constatar que sus negocios los llevan a otro aire: “la  reducción de la calderilla está mala, y los Botas la dan a cualquier precio”.

 

Los hermanos ‘Llamas Cuevas y Compañía’, de Villalón de Campos, han entablado relaciones comerciales desde hace algún tiempo, pero en esta ocasión, 27 de marzo de 1833, han realizado una operación comercial, no por beneficio, sino “porque no se vea su firma desairada”. Y posteriormente explican cuál es el objeto de la compañía de arriería maragata: “Nuestro ejercicio en traer dinero de las provincias a esta Corte y no podemos distraerlo de nuestras atenciones, siendo por consecuencia indispensable procurar remitirnos el déficit que resultara a nuestro favor”.

 

Mondoñedo les está irritando un poco, les ha retenido una partida de 26000 reales de vellón, es decir calderilla, cuyo producto no ha enviado por ninguno de los conductos que le han propuesto: “estas razones le hacen sumamente culpable”.

 

La conducta de Galicia, al entender de algunos, no andaba con la presteza que fuera de desear. Una carta para Pedro en que le indica que debe volver a realizar otra conducta de Galicia. Y le da orden de que se vuelva desde Tordesillas, dejando todos los caudales al cuidado de Gabriel.

 

 

[Img #37836]

 

 

La competencia trabaja, según parece. ¿No andarán los Botas por medio? ¿No explicará todo esto la carta que dirige el tres de abril a Francisco: “Hoy  he sido reconvenido por Arche, pues dice se tarda mucho en traer el dinero de Galicia de los libramientos que dio en febrero; le hice las reflexiones en torno a esto, pues bien se conoce a dónde van las cosas;  por lo que es necesario se lo digas a Bernardino, y tanto uno como otro se lo digáis a los comisionados lo que viene al caso, pues por mi parte así lo haré también y no sé si nos veremos precisados a tener que andar nosotros mismos a cobrar a fin de abreviar más. Por último lo que quieren es mucha prontitud, pues creo que quisieran apenas dar las libranzas, tener el dinero “.

 

Se ha dicho que los maragatos en comercio eran honrados. Creo que pocas veces podremos encontrar un documento de tan singulares características como una carta a José Prieto, de Lugo. En una de las conductas, cree José Prieto haber enviado 15000 reales de más. Lo comunica a la compañía. Pero estos aún no han recibido el dinero ni lo pueden comprobar, por tanto. Pero le recuerdan que si hayan dinero sobrante, coincidente con esa cantidad, que no lo perderá. Y he aquí la carta que le escribe Santiago cuando ya ha llegado la conducta: “Se encontraron de más los 15000 reales y deseosos de que usted se reintegre cuanto antes le incluimos adjunta una libranza, pagadera el 15 del actual, por esa Depositaria de la misma cantidad la cual se servirá dar por satisfecha, y si entregase en parte de pago alguna calderilla, nos remitirá una factura…”

 

“Aunque en esto no hacemos más que cumplir con nuestro deber, sin embargo bien conocerá que si hubiesen caído en otras manos, acaso no los hubiese recobrado. Más nosotros llevamos siempre la mira de proceder con honradez y honor, pues no somos capaces de ocultar ni dejar de devolver lo que legítimamente no nos corresponde y únicamente esperamos que usted procurara servirnos en los pagos”.

 

Es una página antológica y una concientización de su propia actividad profesional.

 

 

continuará (...)

 

 

Noticias relacionadas
Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress