Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 23/05/2017
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
José Cabañas (*)
10/11/2013

Las andanzas en Astorga del Príncipe Abisinio

A la mitad de agosto de 1935, Italia continúa con el embarque de tropas para Abisinia, enviadas por Mussolini, por cierto, al igual que los cañones para aquella conquista, con las bendiciones del romano pontífice Pío XI (a pesar de que la Sociedad de Naciones considera a Italia país agresor y le impone sanciones económicas), y gran cantidad de españoles se han inscrito en su consulado en Barcelona como voluntarios en el ejército italiano para tomar parte en la segunda guerra contra Etiopía (la primera se había dado entre los años 1895 y 1896, cuando la invasión italiana del país, uno de los pocos casos exitosos de resistencia armada al colonialismo europeo del siglo XIX), en la que nuestro país se declarará neutral. Se noticiaba el día 24, aunque como dirá Julio Camba en ABC, habrá aquí los bandos de los italianistas y los etiopistas, posicionados “no tanto por el deseo de exterminar a la otra nación como por afán de degollar al otro bando, al de derechas favorable a Italia el de izquierdas, que se proclama a favor de Etiopía”, si bien, y como afirma quien rubrica como K-Vernícola (el clérigo Ángel Riesco Carbajo) en el semanario bañezano El Adelanto, del 19 de octubre, “muchos de los entusiastas del Negus no lo son por devoción a los abisinios, sino porque Roma está en Italia; y ni siquiera porque allí está Mussolini, sino porque en ella está el Papa”, al tiempo que “muchos italianos en edad militar abandonan el país ante el temor de una movilización general con motivo de aquel enfrentamiento”, mientras en España, al decir de el Diario de León, “las disensiones socialistas cada día son más hondas, y sigue el partido dividido en tres tendencias: las que comandan Indalecio Prieto, Besteiro y Largo Caballero”. 

[Img #6158]
                                          El príncipe etíope que,visitó Astorga, en una de las revistas gráficas de la época (junio de 1924).

Se rompen el 3 de octubre las hostilidades entre Italia y Abisinia, que decretaba la movilización general. Las tropas italianas avanzan sobre Ardua, y se producen numerosos muertos y heridos en los primeros combates. Lo relacionado con el país africano, invadido por Italia, estaba entonces de actualidad, y narra el Diario de León, el día 12 de aquel otoñal mes de 1935, el episodio vivido hace unos años en la provincia leonesa por quien pretendía ser el verdadero emperador de Etiopía, que sostuvo cordiales relaciones con un industrial de Astorga y hasta estuvo a punto de hacer emperatriz de Abisinia a una bella señorita astorgana. 'El negro príncipe' Shervington Micheline, un personaje de leyenda que por enemistades e intrigas de la corte etíope, huyó a Europa, donde estuvo en la guerra europea a las órdenes de Francia, pasando a primeros de 1921 por nuestra provincia donde trabó en Astorga amistad con el industrial chocolatero José Rubio Valcarce, y desapareciendo al poco de la capital maragata para alistarse por cinco años en nuestra Legión Extranjera, cuando estaba reciente en el protectorado español el desastre de Annual de julio de aquel año. Shervington Micheline estuvo enrolado solo tres años, "volvió por Astorga a su licenciamiento en marzo de 1924 para visitar al señor Rubio y su familia, acompañado esta vez de su secretario (un tal Ricardo), con un lujoso automóvil, haciendo ostentación de hombre adinerado y sintiendo verdadera predilección por una señorita astorgana perteneciente a la buena sociedad y que se ha casado hace varios años”, con la que habría mantenido un noviazgo e intercambiaría cartas desde su estancia en Córdoba (y antes, las primeras, tras el descarrilamiento que sufrió el tren en que viajaba desde Astorga hasta Plasencia), donde de camino para Inglaterra una enfermedad le retuvo en cama bastante tiempo. A la novia le llegaría a ofrecer ceñir la corona de Abisinia, y al señor Rubio, su amigo, a quien le apadrinaría una hija llamada Covadonga nacida por entonces, un alto cargo en aquel reino. 

El paso del príncipe por Astorga en 1921 pudo formar parte de las visitas que entonces realizó aquí y a ciudades como Madrid, Toledo, Coruña y Vigo dedicado al estudio del Arma de Artillería, según relata en la entrevista que para la publicación Nuevo Mundo le hacen en junio de 1924, cuando el descubrimiento de su verdadera identidad y las peripecias de la partida para su país fueron ampliamente seguidas por la prensa y las revistas gráficas del momento (aún en abril de 1928 seguirían ocupándose de su llamativa trayectoria en variadas noticias y reportajes, alguno titulado 'Del trono a la trinchera').

Durante su segunda estancia en la capital maragata se celebraron algunos festejos en su honor (se le dedicó un festival en el Casino, al que acudió mucha gente), prometiendo a primeros de octubre de 1924 volver allí después de su viaje a Londres, lo que no hizo “acaso porque la señorita en quien había puesto sus ojos no correspondía a sus amores”. Dos días después (el 14 de octubre de 1935) concretaba el mismo periódico católico y regional leonés “algunos puntos más, para que se vea que no es pura fantasía”, tomados de lo que a este asunto habían dedicado otras publicaciones madrileñas, y en especial el Diario de Madrid, concluyendo que “el supuesto príncipe que el año 1924 estuvo en Astorga es a quien correspondería ser en la actualidad el verdadero emperador de Etiopía”, y que “aunque ahora no se habla de él es casi seguro que se encuentra en Abisinia presen-ciando la guerra que se ha desencadenado en su país”, una lucha que se hacía cada día más dura (se dice el 22 de noviembre): los abisinios combaten con el sistema de guerrillas y los italianos bombardean.

Así titulaba la noticia el rotativo capitalino aquellos días:
El Diario de León, 12-10-1935, sábado 
EL EMPERADOR DE ETIOPÍA POR TIERRAS LEONESAS 
Sostuvo cordiales relaciones con un industrial de Astorga y hasta estuvo a punto de hacer empe-ratriz de Abisinia a una bella señorita astorgana. 
El Gobierno español también le tenía en concepto de príncipe, cuando fue licenciado del Tercio.

El Diario de León, 14-10-1935, lunes 
LA AVENTURA DEL PRÍNCIPE ABISINIO EN TIERRAS LEONESAS. 
Descarrila el tren en Plasencia y hay muertos y heridos. 
Generosa correspondencia con la señorita astorgana.- Esta rompe las relaciones.- Shervington es el verdadero príncipe de Abisinia, según Diario de Madrid.
El texto completo de lo publicado en ambas fechas por Diario de León en el nº 30 de la Revista Argutorio.


(*) Del libro “LOS PROLEGÓMENOS DE LA TRAGEDIA” (Historia menuda y minuciosa de las gentes de las Tierras Bañezanas – Valduerna, Valdería, vegas del Tuerto y el Jamuz, La Cabrera, el Páramo y la Ribera del Órbigo- y de otras localidades provinciales -León y Astorga- de 1808 a 1936), recientemente publicado en Ediciones del Lobo Sapiens) por José Cabañas González.


Más información


Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress