Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 12/12/2017
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Miguel García Bañales
21/03/2014

Castrillo de los Polvazares y el Camino de Santiago

Con la muerte del padre Jordán Gallego Salvadores se difuminó (porque no dejó nada escrito) la hipótesis de que la Ruta Jacobea hacia Compostela pasaba por el pueblo maragato. El autor de este artículo, militar de profesión, investigador y buen conocedor de la zona, sostiene que en el siglo X aproximadamente empezaron a pasar las peregrinaciones por Astorga siguiendo la Vía Romana nº XX y como consecuencia de ello por Castrillo de los Polvazares.

[Img #8414]

El pueblo, a pesar de que dicen los turistas que les encanta su construcción medieval, tendrá sus antecedentes, tal como lo conocemos hoy, en el siglo XVIII. La mayoría de sus casas nobles se construyeron en el siglo de las Luces, hay alguna anterior con restauraciones en los siglos XIX y XX en el enfoscado de fachadas, divisiones, balcones con sus adornos, ventanas, ornamentaciones de las puertas, llamadores, etc. Su empedrado, el que vemos hoy, excepto las modificaciones modernas, que son muchas, es del siglo XIX, aunque como veremos el primitivo pudo ser muy anterior. Otro desliz turístico será decir que Concha Espina nació en la casa donde está colocado su 'medio busto' (de Valentín Yugueros, escultor de León, hay otro en Astorga, hecho por él también). La escritora nació en Santander y se le puso el busto en Castrillo como homenaje por haber escrito 'La Esfinge Maragata'; el que luce en Astorga se pondrá en la casa donde vivió cuando preparó (o escribió) el libro, en la calle hoy llamada Martínez Salazar.

Los antecedentes de pobladores en la zona de Castrillo son muy antiguos. Antes de llegar al pueblo hay un yacimiento del Paleolítico y en los altos que lo limitan al sur tenemos el castro de 'La Mesona', que parece ser que es un probable poblamiento romano (con varios niveles de modernización) y, en parte, sobre un pavimento de la Edad del Hierro; correspondiente con esto último aparecen unos silos datados por la prueba del Carbono 14 en el X a.C. (del Bronce-Hierro), aunque queda sin excavar una parte anexa a lo romano y que se extiende extramuros hacia el sur, en donde el georadar ha localizado más construcciones, y que inexplicablemente se dejaron de excavar. 

La continuidad, si no la hubiera, del poblamiento del Hierro o anterior no es descartable en la zona, pues aparecían múltiples escorias en los alrededores del alto de la Madalena y a su suroeste existe una piedra plana labrada en plano con dirección este-oeste, que presenta una especie de media estela, también 'tallada', y que parece indicar algún rito funerario. La teoría de que los castros eran poblamientos puros, parece ser que hoy está claro que eran organizaciones defensivas, no solo externas sino también internas, es decir vivían en ellos los dominadores (con una tecnología nueva, que protegían, por eso los hornos de fundición estaban siempre en su interior) y con una geografía similar a la medieval, aunque la deficiencia constructiva les llevaba a una construcción horizontal, mientras que en la medieval será vertical. Las acrópolis (recintos amurallados interiores) serán sustituidas en el medievo por las torres de homenaje. Esto anterior parece indicar, que no solo hay que buscar los poblamientos en los castros, ya que el resto de los pobladores vivirían, como ha sido siempre, cercanos por comodidad a las fuentes de recursos.

Más al sur, a menos de un kilómetro del castro, aparece una explotación minera seguramente romana que se llama 'El Canalón' y un poco más lejos, a unos dos kilómetros al sur también, aparece un castro que se llama 'El Castillo', que pertenece a Val de San Román, aquí también aparece otra explotación minera. En este último castro se encontraba cerámica muy antigua y también medieval como si fuera un asentamiento mantenido en el tiempo. Hace años existía allí una piedra de cuarzo cristalizado con unas grandes pirámides azules, es donde parece que es más probable que esté el oro primario o por lo menos es así en una mina que he estudiado en Ferrol (Covas), y que parecen indicar la presencia de 'mispíkel' (arsenopirita, está en esos cuarzos blancos verticales de origen hidrotermal).

[Img #8415]
  
Calzada romana
Volviendo al 'Canalón', este yacimiento se encuentra en una línea de alturas de explotaciones auríferas que empiezan en el Val de San Lorenzo (después de las placas solares), siguen por el Val de San Román (Las Cuevas, El Castillo), pasan por el 'Canalón' y continúan por las explotaciones de Santa Catalina y  El Ganso, terminando en la de Rabanal (La Fucarona). El camino minero, que une todas estas explotaciones, a intervalos aún se sigue hoy, seguramente iba acompañado en todo su recorrido por el canal de agua imprescindible (algunos tramos aún se observan hoy), aunque el antiguo canal puede ser, en algún tramo, el camino de hoy. Paralelamente y al sur de este camino iba una calzada romana que aún se ve en las cercanías de La Fucarona (al sur de esta) y los topónimos que hoy se mantienen indican una línea que pasaría por Rabanal del Camino hacia 'Fuencebadón'.

[Img #8416]
  
En esta época romana, según un catálogo antiguo de calzadas romanas del año 1988, la vía Augusta nº XX de Astorga a Braga pasaba por Astorga, Valdeviejas, Murias de Rechivaldo (éste no se señala, quizás porque se desconocía que el antiguo Murias de Rechivaldo estaba al otro lado del río), también por Castrillo de los Polvazares, y siguiendo por la margen derecha del río Jerga seguía también por un antiguo poblamiento que se llamaba 'Santa Cruz' (a la altura de Santa Catalina). El catálogo señala el tramo siguiente hacia El Ganso, después Rabanal del Camino y sigue hasta 'Fuencebadón'.

Posteriormente a lo romano no sabemos nada, hay algún topónimo dudoso, hasta que llegamos a la conquista de los árabes con el saqueo y destrucción de las murallas de Astorga en el siglo VIII. La desertización que siempre se dijo, es decir, el abandono de población hacia Galicia y Asturias, no se produce como muy bien explicaba recientemente Fernando Miguel hablando de la ciudad de León, por lo que en Astorga seguramente se reconstruyeron las murallas y quedó una no muy amplia guarnición de los 'árabes' (seguramente bereberes) como en León: de ahí seguro que viene que el castillo antiguo de Astorga llevara el nombre de 'El Alcázar' (los Alcáceres). 

Val de Castrillo
A mediados del siglo IX la historia habla de repoblación, pero no de conquista, y que esta se hizo con pobladores del Bierzo, y seguramente, de Galicia. Poco después se producirá la llegada de mozárabes que dejarán una toponimia característica Val de Velías (Valdeviejas), Val de San Lorenzo, Val de San Román, Val de Castrillo (Castrillo de los Polvazares), Val de la Mora, Val de Manzanas,...: echo en falta las advocaciones a Santa Colomba que acompañaban estas repoblaciones.
La estructura de Val de Castrillo (el topónimo se mantiene hasta 1326), en el tiempo, parece que estaba compuesta por varios poblamientos: La Madalena (Vallatán), Castro San Martín, San Juan, San Salvador, Santa Cruz y Murias, además de los probables Val de la Mora y Pares Quintanilla (topónimo interesantísimo y donde dicen que hay restos de un poblamiento).

En Vallatán estará localizada una iglesia bajo la advocación de Santa María y San Esteban y parece ser que es la iglesia más antigua. Vallatán, topónimo probable mozárabe y referente a tajos en la piedra, se corresponde con otra explotación minera romana, en la cual los tajos largos y profundos se extienden en gran número: hoy se localizan desde la carretera a Santa Catalina hasta el río. Como tajos de estos aparecen continuamente en Maragatería, no solo por las explotaciones, si no también por las catas romanas (aparecen por todos los sitios), además de las efectuadas por las extracciones de piedra  para la construcción, parece deducirse que eran explotaciones auríferas de época romana por las cerámicas de esta época que aparecían en ellos hace años. La piedra, una arenisca tableada, seguramente guardaba en su interior o en sus grietas el oro suficiente para hacer rentable la explotación.

[Img #8417]

Enfrente a los Vallatanes y al otro lado del camino está el alto de la Magdalena, es donde estaba la iglesia y el poblamiento, justo al lado el castro de la Mesona. Entre los muros de los huertos dicen que se encontraban restos de campanas y fuera de estos muros aparecían numerosas tégulas romanas, también hacia el norte aparecían escorias de un horno de fundición, seguramente, de hierro. El cementerio parece que lo localizaban a unos metros hacia el oeste y ladera abajo, en esta zona debió estar localizada la iglesia, ya que mira hacia los Vallatanes. Ésta, en sus inicios, probablemente, será de arte de repoblación, más tarde románico, y seguramente fortificada para hacer frente a previsibles agresiones, no solo de los musulmanes si no también de los propios cristianos. Su tamaño sería  pequeño ya que la cantidad de fieles será escasa (son poblamientos pequeños) y las iglesias se ampliarán en el tiempo al aumentar la población: las nuevas edificaciones o modificaciones cambiarán los estilos, aunque como vemos en Maragatería alguna mantendrá la bóveda de cañón. Esta iglesia, parroquia inicial, se desmantela en el siglo XVIII.

En frente a la Madalena, al otro lado del río y sobre el camino que va a Brazuelo y a Pradorrey (por este iba la Vía Nova), se encontraba San Martín, que desapareció antes del siglo XVII: los antiguos cimientos de la iglesia, más tarde ermita, aún se ven, aunque ésta se desmanteló también en el siglo XVIII. Castro San Martín seguramente estará más arriba del camino ya que parece ligado a un topónimo, 'Camino del Bustillo', que insinúa un  origen romano.

Vía Augusta nº XX de Astorga a Braga
En lo que es hoy Castrillo existían dos poblamientos, el barrio de arriba y el de abajo, San Salvador y San Juan.  El más importante era el de San  Juan y debió de ser el primero de los dos, ya que una vez que se descarta la Madalena como parroquia, ésta se irá a la ermita de San Juan, manteniendo como prioritaria la devoción a María Magdalena: es donde está la iglesia actual y que se construyó en el siglo XVIII (aquí está la piedra de los templos de La Madalena, San Juan y San Martín). El barrio de arriba tendrá su ermita de San Salvador, que reformada aún existe hoy como biblioteca y otras cosas, y que posee un artesonado del siglo XVIII. Ambos poblamientos estarán sobre la vía romana XX, por lo que seguramente el empedrado original procedería de esta calzada.

Antes de llegar a Castrillo se encuentra Murias de Rechivaldo, también llamado Murias de Abajo, seguramente para distinguirlo de Murias de Pedredo: el por qué del nombre Rechivaldo lo explicaré después. El poblamiento inicial parece ligado a la calzada pues se encuentra al otro lado del río; este se abandonó como consecuencia de reiteradas inundaciones de mediados del  siglo XIX y, definitivamente, a principios del XX: alguno de los muros de los huertos, que vemos hoy en esta zona, son restos de edificaciones. Con la apertura del camino francés el pueblo se fraccionará a ambos lados del río que como consecuencia llevaría a la fundación de un hospital de atención a los peregrinos. La terminología Murias, además de referirse a montones de piedras, se suele corresponder con término territorial, que se solía marcar con cruces; a la altura del Carrascal aparece la Cruz del Monte, que señala el linde entre Murias y Valdeviejas: es decir el poblamiento general de Castrillo finalizaría al este con Murias.

Al otro lado del poblamiento de Castrillo y siguiendo el Jerga, en la confluencia con el arroyo Veiga, existía Santa Cruz (Santa Cruz del Valle), debajo de Santa Catalina y hace años desaparecido: parece otro fin de término territorial, este por el oeste.

Las repoblaciones en la zona de Astorga, desde la repoblación inicial, fueron abundantes y, por lo anterior, en Castrillo tendremos los antiguos pobladores, una primera repoblación a mediados del IX (de gentes del Bierzo y de Galicia), a continuación los mozárabes, Val de Castrillo, y cuyo nombre deja de aparecer en 1326. En 1346 aparece ya con el nombre de Castrillo de Rechivaldo (Rectivaldo), concordante con lo de Murias, y seguramente por un poblador de origen francés. Probablemente en el siglo XV hubo otra repoblación y cuyo nombre Castrillo de los Pobladores parece que es el precedente del actual (así lo decía el querido padre Jordán), evolucionando por Poblacares – Polbacales - Plobazares – Polvazares: estos topónimos aparecen en los libros. Esta última repoblación, anterior a 1494, es indicativa de que los asentamientos, primero San Martín y más tarde Vallatán, están  ya desaparecidos o desaparecerán próximamente: a principios del XVII ya están desparecidos los dos.

Camino de Santiago
El Camino de Santiago empieza a principios del siglo IX y rápidamente sustituirá a las peregrinaciones que se hacían a la catedral de Oviedo por las numerosas e importantes reliquias que tenía: esta vía por Oviedo creaba una ruta de comercio muy importante por todo el norte y con Europa.  Más tarde, en el siglo X aproximadamente, empezarán a pasar las peregrinaciones por Astorga siguiendo la vía romana nº XX y como consecuencia de ello por Castrillo de los Polvazares. 

A mediados del siglo X el tránsito de peregrinos crece y ya se registran peregrinos franceses por la zona, lo que conllevará la creación de hospitales de peregrinos, seguramente aprovechando los hospitales asistenciales de cada pueblo, y empezarán, también, los de nueva fundación, tanto particular como real. Durante todo el siglo XI la afluencia de franceses es grande como vemos por el asentamiento del monasterio cluniacense (1070) en Villafranca y  por el nombre que toma esta villa.

En el siglo XI y el XII la importancia religiosa es alta y la importancia económica del camino se acrecienta, se empezarán a construir puentes y a arreglar las calzadas, también en el caso se harán nuevos caminos: la culminación será cuando el Papa concede indulgencias plenarias a los peregrinos en 1120 y será en el siglo XII cuando las medidas afectarán a nuestra zona. 

A principios del siglo XII se dan privilegios reales el hospital de Fuencebadón (existía en el 1072), se funda el hospital de El Ganso en la década de 1140  y el de Santa Catalina en la década de 1160, todos ya en el nuevo camino, el Camino Francés. El primero no afecta mucho al paso del camino por Castrillo pues la calzada pasaba por ahí. El segundo, como ya sabemos que la calzada pasaba cercana, tampoco influirá mucho. Seguramente el poblamiento anterior a El Ganso, este parece de nueva creación, se encontraba en Santa Olaya (Santa Eulalia) y repoblado en el XV por lo que se llamó Puebla de Casares (Casares de la Puebla), que estaba a la altura del Ganso, pero próximo al río Jerga. El topónimo Ganso, no soy lingüista y no hay datos del seguimiento del topónimo, pero me atrevería a decir, divagando mucho, que vendría de Hospital - Hospital de Suso (de arriba) – Hospital de Susano – Hospital del Ganso – El Ganso, aunque se dice que es de procedencia templaría de oca - ganso.

Pero el tercero de los hospitales, el de Santa Catalina, sí le afectará, el nuevo camino dejará a Castrillo fuera, pero seguirá pasando por su término territorial. Santa Catalina, el antiguo se llamaba Santa Cruz y estaba al lado del río (hasta hace unos años aparecían restos de campanas en los alrededores), parece un poblamiento de nueva creación y su topónimo evolucionará: Hospital de Yuso (abajo) – Hospital de Santa Catalina – Santa Catalina – Santa Catalina de Somoza, quizás por pertenecer al Arciprestazgo de la Somoza (o también por pertenecer a la llamada Hermandad de la Somoza, ya hay referencias de ésta en  1336 y las hermandades se fundaron en el siglo XI).

[Img #8418]
Calzada romana, en naranja. Camino Francés, en rosa. Probable camino primitivo en azul.

En el camino francés, en su recorrido, a la altura del cruce con la carretera de Santa Colomba y a unos 400 metros al norte, se encuentra el poblamiento de La Madalena (Vallatán), que ya conocemos y sabemos que en 1326 no estaba desaparecido. Seguramente los peregrinos impedidos o enfermos se evacuarían sobre el hospital de San Andrés, perteneciente a Castrillo, que en aquel momento podía estar en Vallatán.

Desde principios del siglo XIV y a lo largo del XV pega un bajón el Camino como consecuencia de las guerras en Europa, las pestes, las sequías… En España el esfuerzo estará volcado con la reconquista del sur. El paso de peregrinos bajará mucho, por lo que la actividad en el hospital de Santa Catalina será baja, pero también sus recursos serán pocos por lo que los excedentes se evacuarán a EL Ganso y al hospital de San Andrés de Castrillo, que definitivamente en el siglo XVII ya se encontraba en el pueblo que conocemos hoy y al lado de su iglesia. En 1780 aún se evacuaba a los peregrinos sobre Castrillo y los medios del hospital de Santa Catalina eran muy, muy, precarios.

Dilemas del Camino
El Camino ofrece dos grandes dilemas, uno antes de ser 'francés' y otro después. El primero es: si llegaba la calzada a Santa Cruz, el Ganso no existía, por qué no seguía por Santa Olaya a Rabanal Viejo y La Maluenga, continuando a Fuencebadón, cuando este camino tiene menos pendiente, un 3%, mientras que el francés tiene un 5%: esto con respecto al transporte de mercancías es muy importante. Como vemos el camino pasaría por distintas poblaciones que podían dar asistencia y que en el otro caso no tenía. La clave será la fundación de Rabanal del Camino. Aparece en la documentación una referencia a 'Rabanalles' en 1027 (esto es congruente con la fundación de los hospitales de Fuencebadón, El Ganso y Santa Catalina), que los expertos dirán que se refiere a Rabanal del Camino, pero no hay una referencia más antigua, luego la potencia del topónimo Rabanal Viejo parece indicar que este último es anterior, por lo que, siguiendo los argumentos precedentes, el camino primitivo iría por este último. Todo debía de depender del estado de la calzada en ese momento, en cuanto a vialidad, aunque también sería probable que los peregrinos fueran andando por Rabanal Viejo y las mercancías por la calzada. 
 
El segundo dilema es: si parece que el Camino Francés es una infraestructura nueva, reclamaba un esfuerzo muy importante, ya que son nueve kilómetros de nuevo camino y dos puentes nuevos, aunque la pendiente es constante y son tramos rectos. La pregunta es: ¿iba la calzada por Castrillo o venía directamente desde Astorga?  Parémonos un momento. Cuando subo al castro de Castrillo, tomando como referencia Astorga, si miro a la derecha veo los barros de El Canalón, si miro a la izquierda, pasado el Jerga, veo unos barros rojos (los Barrilones), y a la misma altura el barro que tiene el castro donde estoy, por lo que cuando miro al este y veo que la cota hasta llegar a Astorga baja mucho, me pregunto: ¿dónde está el barro que falta? El Canalón es una explotación aurífera que ya vimos. Los Barrilones parece que también, aunque hace años busqué el canal imprescindible pero no lo encontré. Lo que sí encontré es un antiguo canal de riego que bien pudiera cumplir la labor de lavado pero no de extracción. Al otro lado de la loma hacia el norte se ve un buen canal, hacia Prado Rey, y cercana pasaba la conducción de agua del río Argañoso a Astorga y cuyas cajeras (del acueducto) se ven en la tejera de Valdeviejas: Matías Rodríguez en su historia de Astorga (fenomenal libro, me lo leí en 1978 cuando llegué), ya nos lo decía cuando hablaba de unos tubos troncocónicos de carácter romano que aparecían, a principios del XX, en Peñicas.

Volviendo al barro (fango), este puede ser aurífero, aunque no todo, y llegaba desde el castro hasta Astorga. Lo que vemos hoy parece el residual de una explotación continua, luego el aspecto del terreno ha cambiado sustancialmente, y seguramente también el clima, la vegetación… El barro hacia Astorga pierde altura, por el basculamiento e inclinación del bloque continental al que pertenecemos (el Bierzo es un olla por hundimiento de bloque): es decir, lo que había es una 'meseta' de inundación que se forma en el Neogeno (de hace entre 15 y 10 millones de años) y que está sobre la piedra antigua (de hace 500 millones de años) que basculó y por eso el barro tiene de cota (altura sobre el nivel del mar) en Astorga 850 metros, en Castrillo 920 y en Rabanal de 1100. Pero la pregunta es la misma: ¿dónde está el barro? La respuesta es una probable erosión del Jerga en dicha meseta de inundación con un residual de barros aislados que seguramente se explotaron por su contenido aurífero. Donde está el castro parece una explotación minera alimentada por el agua procedente de la mina de Rabanal. Si así fuera, el topónimo Murias se podía corresponder con una explotación aurífera romana, aunque faltan los montones de piedras que suelen indicar ese topónimo. Como vemos, si la zona del castro era una meseta amplia modifica mucho la interpretación del castro ante los cambios sufridos por el terreno, como consecuencia de la minería: esto lo llevaría al concepto de 'castro minero', como otros muchos que aparecen en Maragatería.

A la vista de lo anterior, el Camino Francés que va de Murias a Santa Catalina parece ser el residual de un camino minero, que, como ya sabemos, seguía desde este último pueblo hasta La Fucarona, Rabanal. El camino que se veía hace años, antes de las nuevas modernizaciones, era un camino de buen firme pero no se apreciaba ninguna referencia de que hubiera sido calzada. 

De Astorga a Murias hay una línea que puede hacer probable otra alternativa a la  calzada, que saldría por Puerta Obispo, bajaba a Cuatro Caminos, y seguía por el camino de Astorga a San Fresme y de allí a Murias.

San Fresme (San Verísimo) se encontraba a la ribera del Jerga y a la altura de la ermita del Ecce Homo. Dicen que desapareció por las inundaciones de mitad del siglo XIX, pero la realidad es que la iglesia se derribó a mediados del siglo XVIII y en su lugar se puso una ermita, luego el pueblo, si existía en esa época, será residual.  Valdeviejas se componía de dos poblamientos, San Fresme y San Pedro, hoy iglesia parroquial, la antigua era San Fresme: el nombre de Valdeviejas, ya de antiguo, se aplicará al barrio de San Pedro. El topónimo Valdeviejas, elucubrando, viene de Val de Begila, de ahí  a Val de Velias, más tarde Valdeviejas.

[Img #8419]

La Vía Romana número XX y el Camino de Santiago
Para derribar esta probable hipótesis de otra calzada, veremos qué sucede en la Vía XX (Camino de Santiago) a la salida de Astorga y que pueda ser demostrativo y concluyente. La calzada saldría de Puerta Obispo, seguiría por la ermita de San Pedro de Rectivía (San Pedro de fuera, había otra intramuros), girará para coger la carretera de Castrillo, pasando por la capilla de la cofradía de los Mártires (calle de los Mártires). Bajando la cuesta pasaba por la ermita de San Lázaro (leprosería, fundada en el  XI o el XII, la destruyeron los franceses en la Guerra de la Independencia), pasaba por un lado de Valdeviejas (con sus hospitales de peregrinos, Santiago y Sancha Pérez), seguía por la ermita del Ecce Homo (dicen del siglo XVI, la preciosa imagen se quemó en la revolución después de la Guerra de la Independencia, la ermita descarta la ruta por San Fresme) y se dirigía a Murias por el lado derecho del pueblo, dejando el río Jerga a su izquierda. Llegando por Las Paleras (donde está el parque) a Castrillo, pasaría el reguero por algún puente de circunstancias, como el que se ve hoy, enfilaría hacia el pueblo y cogiendo por la calle Real hasta el final del mismo, donde llaman el Calvario (había tres cruces y es donde finalizaban las procesiones de Semana Santa). De aquí por la derecha del Jerga seguiría hasta Santa Cruz (en este tramo había un camino ya desaparecido, que tenía cunetas, pero su anchura no parecía de una calzada). De Santa Cruz seguiría a El Ganso y a continuación  por tres topónimos 'calzada' (uno se ve en el terreno, aún hoy perfectamente) hacia Rabanal del Camino. En este último tramo seguramente en el siglo XVII o XVIII, cuando se construyen los Caminos Reales que modificaron el camino, se sale de la calzada, que se llamará desde entonces “el antiguo Camino Francés” y el nuevo pasará por el puente “Pañote” (Peñote). Por lo que vemos esto descarta que la calzada nº XX pasara por San Fresme – Murias, es decir que la Vía XX pasaba por Castrillo de los Polvazares y por lo tanto, también, el primitivo Camino de Santiago.

Las repoblaciones de pinos ocultaron las huellas
Variantes o hipótesis hay más, he puesto las que creo más importantes. Hoy prácticamente sería imposible seguirlas, pues como consecuencia del tiempo que ha pasado, la concentración parcelaria y las repoblaciones, fundamentalmente, de pinos, la visión del terreno se ha modificado exageradamente. El exceso de pinos es poco entendible pues cambian los hábitats de los animales y las plantas de manera exagerada. También es poco entendible lo del pino cuando dicen que es para oxigenar o regenerar el medio ambiente, porque podían hacerlo con encinas o robles, que también oxigenan convenientemente y además es lo nuestro, aunque como el pino ya existió de muy antiguo, no sólo éste debe de estar, si no que incluso es conveniente, pero siempre en una proporción y en unos lugares adecuados, pero claro sin intervenir bruscamente en el hábitat. Hoy que las manufacturas de la madera parece que tienden a disminuir: el sentido comercial, con vistas al futuro que se le da al pino, parece poco entendible, ya que se prevé a largo plazo; los incendios de pinos, que yo conocí bien pequeño, son espeluznantes. 

Es curioso que desde hace muchos años, los 70 - 80, Europa admiraba nuestras dehesas como 'ecosistemas ideales', gracias al binomio encina-oveja: aquí lo que vemos son montes, de encinas y robles, cerrados y sin limpiar, y que bien arreglados permitiría la explotación de más ganadería y mantendríamos nuestro hábitat original; el monte es como el mar, lo que le quitas, en cuanto puede y si puede, lo recupera: su mejor control la oveja y la cabra que lo mantienen a raya, si no se cierra. Si lo plantamos y lo aramos todo, parece que la fauna y la flora del monte bajo no tiene derecho a vivir.

Además es notorio ver esos pinos pequeños de repoblación reciente invadidos de procesionaria, que no solo machaca a los pinos, si no que incluso, cuando la infección es importante, puede llegar a ser tóxica y no sólo por contacto. Con lo que costó solucionar este problema en el Monte de la Marquesa y de Castrillo, a pesar de lo mucho que se insistía: esperemos que se solucione el problema antes de que avance más, cortando simplemente las ramas infectadas y quemándolas, amén de otras soluciones biológicas, es decir  introduciendo especies no invasivas que depreden sobre esta mariposa (alguna autóctona lo hace, pero se ve que no son eficientes o suficientes), o poner trampas de embudos o feromonas (estas, si las hay, parece que son poco efectivas). 

Cuando la repoblación de pinos de los años 80 se llenó de estos árboles parte de la Fucarona de Rabanal, la menos vistosa pero no por ello menos interesante, y hoy estos llegan al borde de la propia Fucarona.  
  
Con la concentración no solo se cambió completamente la hidrología de la zona (en algún caso para bien, pero en otros no)  si no que además no se respetaron restos antiguos (de los que hemos hablado), quizás por el muy poco valor que tenían o porque eran relativamente modernos (el paso empedrado del canal de riego de los linares de Castrillo, por donde iba, teóricamente, la calzada romana). Además se arrancaron árboles, que se podían haber replantado, que influían mucho en el hábitat húmedo, y, también, se pusieron piedras que teóricamente también cambian el pH del agua, lo cual, si no estoy equivocado,  puede ser nefasto para algún tipo de fauna y de flora de agua. Creo, firmemente, que la primera especie a proteger es el hombre, pero por qué perjudicar o exterminar a las otras innecesariamente.

El tiempo, la repoblación y la concentración a algunos de estos restos antiguos, de los que hemos hablado en el artículo, los han ocultado, escondido o los han hecho desaparecer para siempre.
Cuando hablaba al principio del artículo de la minería, en la zona tenemos: Las Cuevas en el Val de San Román (explotación aurífera en cuarcitas sedimentarias), la Laguna Cavada cerca de El Castillo del Val de San Román (explotaciones de oro secundario o/y primario, parece), El Canalón en Castrillo de los Polvazares (explotación aurífera secundaria, a modo de cantera o concha), La Mesona en Castrillo (explotación aurífera desconocida, pudo ser residual de una en ocelo), Vallatán de Castrillo de los Polvazares (explotación aurífera en zanja sobre areniscas tableadas), Laguna Cavada en Santa Catalina (parece como un aljibe, hoy se utiliza para eso), mina de El Ganso (explotaciones auríferas, se ven dos depósitos de agua, quizás en peine o en arados, pudo haber “ruinan montiun”), y La Fucarona en Rabanal Viejo (varios “ruinan montiun”). 

El complejo de La Fucarona,  como ya dije en parte sembrada de pinos, es un monumento importante a conservar ya que es de las pocas minas que se han quedado enteras (si no es la única) y que permite, cuando uno va a las Médulas, entender el por qué y cómo se hacía la explotación, es decir el ”ruinan montiun” (derrumbe del monte): siempre recomiendo a la gente que antes de ir a Las Médulas pasen por Rabanal, es muy pedagógico. Si se sigue plantando pinos perderemos alguna, seguramente por “desconocimiento”, y parece que esto no es muy lógico, ¿no? Me ha encantado y sorprendido ver carteles explicativos en la zona de Las Cuevas (Val de San Román) y de la Fucarona (este no se lee bien, debe ser por la humedad), por lo que parece que hay interés en conservarlas: es deseable que las otras se estudien y se cataloguen por algún experto, si no lo están, y se protejan convenientemente. Estando tan cerca de Astorga se podía hacer una ruta turística fantástica, recorriéndolas todas.
  
Las procesionarias no se deben de tocar, ya que son tóxicas: ¡ojo con los perros, sobre todo pequeños! El combate contra estas plagas y su manipulación deben realizarlas los expertos.


Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress