Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 23/07/2017
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Manuela Bodas Puente ( Veguellina de Órbigo)
17/12/2014

Poner el alma en el teatro

- ¡Buenos días maese pañero! ¡Qué barbaridad, cómo os parecéis a vuestro elegante y extraordinario padre! Y si me fijo, veo que también poseéis  muchos rasgos de vuestra hermosa hermana.

 

- Muchas gracias hombre, bien me halagáis “monsieur”. ¿Cómo por aquí maese Pathelín?

 

- Pues iba paseando y al reconocer en vuestra anatomía los mismos rasgos que tenía vuestro padre, he entrado para saludaros. ¡A fe mía que así de cerca, no he visto a nadie tan semejante a su progenitor! ¡Si parecéis él mismo! Seguramente que habréis heredado también la misma generosidad.

           

El pañero se dice para sí que aquel abogaducho de tres al cuarto, seguramente quiere algo y por eso le halaga de aquellas maneras, ha de andarse con cuidado.

           

Pero el pañero es tan usurero que cae en la trampa que maese Pathelin le pone para sacar tajada y llevarse un buen paño sin pagar más que un maravedí.

           

Un diálogo parecido, da inicio a 'Maese Pedro Pathelin', una desternillante obra de teatro con la que el grupo '“Arco Iris' nos hizo pasar una tarde generosa, amena y llena de buenas energías el pasado domingo.

           

El grupo de teatro 'Arco Iris' (formado a partir de la Asociación de Jubilados y Pensionistas Veguellina de Órbigo,  que acoge a todas las personas que quieran asociarse, por eso hay socios de otros pueblos aledaños y de todas las edades), representó el pasado domingo en el 'Círculo Cultural' de Veguellina de Órbigo la hilarante farsa francesa del siglo XVIII: 'Maese Pedro Pathelin' de autor desconocido y donde el burlador es el burlado. También nos deleitaron con un sainete lleno de gracia y desparpajo. El acto, además de divertir, tenía el cometido de sacar fondos para el banco de alimentos, gracias a las donaciones que cada uno tuvo a bien apoquinar.

           

El teatro siempre ha sido la mejor ventana para que el pueblo contemple sus propias miserias y los buenos momentos que la vida tiene a bien regalarnos de vez en cuando. Es también una ventana chivata que expone los morrillos  en los que el hombre tropieza una y otra vez, sin acordarse de la morrada que se llevó anteriormente. También nos muestra ese lado oscuro que nos ata como una fuerte amarra al animal que nos ha traído hasta aquí y que no nos deja evolucionar tanto como quisiéramos. Por eso, tener las agallas de aprenderse el papel que cada uno realiza, y luego mostrarlo ante el público no es moco de pavo. Ser actor es una dedicación llena de fuerza y entereza. Ya sea como cómico o como trágico, el papel de representar es difícil y atrevido, a la vez que hermoso y bueno para la salud. De ahí que todas las personas que se convirtieron en actores ante nosotros, el pasado domingo, merezcan el mayor de los respetos y una ovación llena de cariño, amén de un sentido agradecimiento, me atrevería a decir, del público en general, por su preciosa y extraordinaria labor. Llevaron a su máximo significado la hermosa frase de D. Ramón Menéndez Pidal: “Pon toda tu alma en lo que hagas”.

           

Mordida existencial: No nos vendría nada mal que los políticos, en vez de actuar en los hemiciclos, actuaran en el teatro, son tan malos representando sus papeles, que no iría ni el coco a verles, y por ende tendrían que irse con sus mentiras a otra parte.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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