Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 19/10/2017
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Miguel García Bañales
2/02/2015

Gerardo Fernández Moreno, el maestro. IV

Su ideario y su compromiso con la infancia desvalida le llevó a la muerte

Desde el año 1936 hasta su muerte

 

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Gerardo en Astorga, 1936

En el año 36, en el mes de marzo, la única referencia de Gerardo en el aspecto político es una conferencia que da con Gervasi, socialista (hacían tándem, uno de cada partido, Izquierda Republicana y  el PSOE), en el pueblo de Santa Colomba de Somoza después de las elecciones, ya que en la campaña electoral no había actuado. A partir de este momento Gerardo se separará de Izquierda Republicana por las relaciones que llevan a cabo con los socialistas.

 

Como sabemos, a principios de marzo se produce la puesta en libertad de los últimos presos en la cárcel del Cuartel de Santocildes por los sucesos del 34, por lo que se les recibirá a la salida del Cuartel con banda y música, produciéndose una manifestación hasta el Ayuntamiento desde cuyo balcón, al finalizar, hablará Dámaso Cansado. En dicha manifestación iban tres niños del Grupo Escolar gritando UHP (Uníos Hermanos Proletarios) que había sido el lema para el levantamiento del año 34, por ello Gordillo los dejará sin comer en el comedor infantil, por lo que la prensa de izquierdas cargará contra él.

 

En estos días, también, llega el alcalde Miguel Carro del 'destierro', ya sabemos que lo cesaron por “falta de colaboración con las fuerzas de seguridad” en los sucesos del 34 y como era funcionario de Correos lo mandaron forzoso a Villanueva (Córdoba). El primer acto después del apoteósico recibimiento que le hizo la ciudad al alcalde Miguel Carro, que era muy querido, será visitar el comedor infantil, allí los niños lo recibirán con el puño en alto y cantando la Internacional; esto le costará un 'chorreo' del director del Grupo Escolar a Gerardo por consentirlo, Gerardo alegará que lo había ordenado el alcalde y que él no podía hacer nada. El trasfondo será que la Banda Municipal, que estaba allí tocando, no tenía esa partitura (con la entrada de la derecha en el Ayuntamiento se suprimió), aunque era habitual tocarla, por lo que los niños la suplirán cantándola. Hablará Gerardo reconociendo a Carro el mérito de haber inaugurado el comedor en su momento y le invitará a que investigue la parte de los fondos que faltaban de la actual Junta de Menores, que seguramente fue lo que retrasó la apertura del comedor infantil.

 

Era tan entrañable la relación de Miguel Carro con los niños que uno de ellos le dirá: “¡Camarada, cántanos unos fandanguillos!”. ¿Pues no venía acaso de Andalucía? Desconozco las 'habilidades cantarinas' de Miguel, pero su hermana Jesusa sí las tenía, ya que cantaba zarzuela con el grupo 'Aficionados al  Arte Lírico' que había en la ciudad.

 

En mayo y después de la elección de Manuel Azaña como presidente del Gobierno, los niños del Grupo Escolar promoverán, incluso intentarán arrastrar a otros centros, una manifestación de felicitación al  nombramiento y destacará la prensa de izquierdas la poca energía que pone Gerardo con su silbato para impedir  o parar dicha manifestación.

 

A principios de junio es nombrado Gerardo vocal del tribunal de exámenes de los maestros cursillistas por lo que se desplaza a León el día 27, viviendo en casa de su hermano Jacinto.

 

En estas fechas ya se estaba preparando una colonia infantil, la gran pasión de Gerardo, y que consistía en intercambiar  50 niños entre Oviedo y Astorga  y a la inversa. El local sería el del Grupo Escolar Santa Marta. Esto no le gustará mucho a Gordillo que pondrá impedimentos, hasta que el director general de 1ª Enseñanza resolverá dándole la razón al alcalde Miguel Carro. Empezará la preparación de los locales con el objetivo de que los niños lo ocuparan durante las vacaciones de verano. La experiencia de Gerardo en estos temas era amplia, ya lo vimos en artículos anteriores. En las famosas colonias escolares (hay referencias en 1888), desde sus inicios en España, se hará un control exhaustivo del menor durante su permanencia, por lo que se hará un informe de los niños en cuanto a peso y medidas corporales, tanto al empezar como al acabar la estancia, sorprendiendo el peso ganado y el desarrollo de estos niños en general, es decir no sólo en el aspecto físico sino en el psicológico también.

 

La detención y el procesamiento de Gerardo

El día 20 de julio comienza la sublevación tanto en Astorga como en León, en la primera a las cuatro de la tarde y en la segunda a las dos. En ambas, apenas sin incidentes notables, se harán con el poder los sublevados,  permaneciendo en sus manos ambas ciudades durante la Guerra.

 

Ya en agosto, el día 5, denuncia el Comité de Astorga, seguramente formado sólo por falangistas, para que se detenga  inmediatamente a Gerardo (es el primero, iban directamente a por él) y a cinco maestros más de Astorga y de San Román de la Vega por reuniones clandestinas en la sastrería Parisién, que regentaba el presidente de Izquierda Republicana, José Blanco Carro, y quizás localizada en la calle Santa Lucía, que era donde vivía José. Estos maestros son: Honorio García Álvarez, José Alonso del Barrio y Antonio Alonso Alonso de las escuelas de Astorga y Simón Fernández González y Valeriano Fuertes Rodríguez de las de San Román. La vinculación de este pueblo con la izquierda republicana era importante, ya que en abril de 1933 el Ayuntamiento le había puesto una placa con el nombre Grupo Escolar Azaña a la escuela y otra con el nombre de Gabriel Franco a una calle.

 

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El día 11 se entera Gerardo de que lo están buscando, que como sabemos vivía en León por los exámenes de los maestros, en ese momento se lo dice a Lucio, su abogado. Éste consulta personalmente con el Gobernador Civil, manifestándole éste que allí no hay nada contra Gerardo.

 

Al día siguiente es detenido por los falangistas en León e ingresado en la cárcel de San Marcos. Será ingresado en el Pabellón nº 2, donde hacinado, sombrío y con problemas de respiración por la poca ventilación del local, además unido a la ulcera de estómago que padecía, le hacen la vida insoportable: en este  pabellón algún recluso morirá por problemas respiratorios.

 

Ingresado en San Marcos en la mañana del día 12, sobre las tres de la tarde se encontrará con Ricardo Fernández Cabal que ingresará en ese momento en la prisión. Cabal era maestro de la escuela de Careñes (Villaviciosa). La relación en Asturias con Gerardo debió de ser muy fuerte, ya que también era seguidor de la escuela nueva, también promotor de periódicos infantiles y también con potente actividad periodística. Aunque Cabal se movía en el ambiente de la izquierda socialista, siendo en el año 36 presidente de dicha agrupación, incluso será acusado de comunista. Como anécdota 'alucinante' es la urna que se conserva en la cual votaban los niños las decisiones importantes a tomar en su escuela. Cabal, que era hijo de Fierro, el director de la escuela de prácticas de la Normal de León (donde hacían prácticas los futuros maestros), se encontraba en casa de su padre desde el día 16 de julio y al ser detenido se le encontró escondida una pistola. Procesado, será condenado a pena de muerte por tenencia ilícita de armas y más tarde conmutado. Trasladado a la prisión de San Cristóbal participará en la famosa fuga, no como dirigente pero sí como colaborador importante. Será detenido, condenado a pena de muerte y fusilado.

 

Este día, 12 de agosto, detienen a Antonio Alonso y a la vez se informa que José Alonso está en León, aún sin detener (José se entregará a la Guardia Civil el día 24), que a Simón lo han detenido el día 10 y que Honorio y Valeriano no aparecen.

 

Como se agrava la úlcera, le pasará consulta en la prisión Alonso Delás, medico militar de la Virgen del Camino, éste le autorizará a que siga su régimen anterior que consiste en tres comidas adecuadas a su enfermedad.

 

A los cinco días del ingreso, es decir el 17, ya empieza Gerardo su colección epistolar con la familia.

 

Como consecuencia de la úlcera se pondrá en contacto con su hermano Jacinto que como vivía con él conocía perfectamente dicho régimen, para que le remitiera las comidas, también le pedirá que le compre una colchoneta. Uno de los hijos de Gerardo, Victorino, que como sabemos vivía en León, le lleva la comida pero no la dejan entrar.

 

Gerardo remitirá otra carta por medio de Cabal en el intercambio de este de su ropa sucia por otra limpia.  En esta misiva buscará Gerardo la influencia de Fierro, padre de Cabal, para que se  permita la entrada de la comida autorizada.

 

 Este día, el 17, llegarán a León Luisa, la mujer de Gerardo, y su hija mayor Julia, la persecución de ésta debió de ser importante pues ya en esas fechas represaliaban sobre las mujeres en Astorga, tenemos que recordar que era la presidenta de las Juventudes Socialistas. A partir de esto, la relación de Gerardo será ya con Julia, quizás porque Jacinto también estuvo ingresado en San Marcos y porque Luisa, su mujer, iba y venía de León a Astorga. Las otras cinco niñas las repartirá Luisa, dejando a Luisa y a Amor con la familia Sama, la conocemos por que era muy amiga, le ayudaba en la cocina del comedor y pertenecía al Consejo de 1ª Enseñanza. Las otras tres, Paz, Regina y Araceli, las dejará en Hospital de Órbigo. El porqué de dejarlas en este pueblo era como consecuencia de que los años 34 y 35 Gerardo y su familia habían veraneado en una casa (casa Tarín) que les alquilaba Pedro Fuertes, con el cual mantenían una gran amistad. Pedro tenía dos hijos maestros y uno de ellos había sido represaliado por los sucesos del 34, por lo que a medida que se desarrollaban los acontecimientos estaba temeroso de lo que pudiera sucederle a sus hijos, para lo cual crearon un 'zulo' en la cochiquera y en el cual llegaron a esconderse cuatro de ellos. Los cuatro salvarán sus vidas marchándose con posterioridad a Francia, de dos en dos. Pedro será perseguido, multado y se sentirá engañado por un religioso para que denunciara donde estaban sus hijos.

 

Esta situación de Hospital de Órbigo que se agrava y la indiscreción de la pequeña Amor, tenía 10 años, de no permanecer escondida, hará que Luisa madre, que como sabemos iba y venía continuamente, decida llevárselas a León. Lo de Amor debió de ser debido a que como tenía la manía de gritar y pintar con una tiza las siglas UHP, al ver una patrulla militar salió chillando dichas siglas, cuando como es lógico eran militares sublevados. A partir de ese momento, al ser descubiertas las niñas, se le complicará la vida a la familia de Josefa Sama, a la cual amenazan con represaliar sobre su hijo. Una noche y aprovechando que el marido de Josefa era maquinista, éste parará el tren en las afueras de Astorga para que se suban las niñas. Lo mismo seguramente sucedió con las tres de Hospital de Órbigo.

 

Por fin Luisa juntará a su familia en León en una casa en la calle Serranos, cerca de la Cárcel Civil. Luisa moverá a las niñas para que no sean descubiertas y en algún momento debió de separarlas otra vez.

 

El día 18 ingresa con Gerardo Eugenio Segoviano Núñez, que era maestro en Pola de Gordón. Segoviano tendrá más suerte que Cabal  ya que se alistará a Falange para salvarse y a pesar de todo lo procesarán. Siendo absuelto se apuntará voluntario con los sublevados para ir al Frente de Madrid, allí aprovechando la ocasión se pasará al lado republicano.

 

Días después, el día 22, ya autorizan la entrada de la leche en la prisión para Gerardo, a partir de entonces los mensajes entre la familia irán en la lechera. Como se agrava su úlcera lo trasladarán el día 23  a otro pabellón más soleado y aireado, por lo que Gerardo mejora y a los pocos días, el 1 de septiembre, lo llevarán a la Cárcel Civil de León, para que allí lleve mejor su tratamiento. En estas cárceles civiles, gracias a la profesionalidad de los oficiales de prisiones, normalmente los presos sufrían menos torturas, malos tratos y vejaciones que en las militares, donde las entradas impunes de guardias civiles y falangistas eran periódicas en esas fechas.

 

La depuración del Magisterio

Será el día 14 de agosto cuando se produce la primera destitución oficial, por orden gubernativa, del primer maestro en la provincia de León al darlo como desaparecido.

 

Este mismo día pasearán a Gregorio Alonso en Astorga, de donde era natural, y que ejercía las funciones de maestro en Fresno el Viejo (Valladolid) junto con su esposa, que también era maestra. Empezada la guerra huyeron a Astorga, ya que les avisaron que iba a por ellos un falangista que pretendía a su hija mayor. El día 13 de agosto estando en Astorga se presentaron en su casa un falangista de Fresno acompañado por un sargento y un número de Guardia Civil de Astorga para detenerlos. Ya en la prisión a su mujer le insinuaron (parece ser el falangista) que, si era 'complaciente' (por la noche debía de dejar la puerta de casa abierta), tratarían bien a su marido, a lo cual se negó. Al día siguiente y estando su mujer ya en libertad le sacaron de la prisión para ir a declarar a Valladolid, a donde nunca llegó.

 

El día 31 de agosto el Gobernador Civil cesa a Gerardo como maestro junto a la Sra. Lasanta: lo de esta maestra también es aberrante ya que todo de lo que se le acusa es falso, al final le aplicarán solo dos años de suspensión. A la vez lo harán con el maestro Elías Sánchez Lumbreras, maestro de Val de Manzanas y que había participado en la conferencia que había dado Gerardo con Gervasi en Santa Colomba.  Este día  lo harán con 70 maestros de la provincia de León, sumándose, el día 8 de septiembre, otros 31. Así se acumularán en la publicación del 16 de octubre 333 que fueron sustituidos, entre ellos Lasanta, Gerardo, Honorio y Antonio Alonso, también Simón. Hay que tener en cuenta que en 1930 había en León 1.605 maestros y que en 1935 serán 1.964, por lo que quedarán muchos por depurar después de estos. La mayoría de los primeros serán destituidos por  la presunta afinidad política con la izquierda, aunque así no fuera. Ya en septiembre la España Nueva necesitaba un espíritu renovador y una enseñanza acorde con ella, por eso se depurarán los maestros y los libros. A los maestros les abrirán expedientes de depuración con los informes de Acción Católica, la Asociación de los Padres de Familia, los párrocos, la Falange, el Ayuntamiento, la Guardia Civil e, incluso, del Gobierno Civil. El concepto más repetido, además del político y la pertenencia a la FETE (Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza, perteneciente a la UGT), es el religioso, aunque la mayoría de los informes serán falsos, por lo que para salvarse tendrán que demostrar que era todo mentira, en algún caso les dará igual. En la educación la enseñanza religiosa pasa a primer plano por lo que volverán los crucifijos, el catecismo y la Historia Sagrada a las escuelas. Posteriormente, a estas fechas, de Astorga depurarán los siguientes: Nicomedes Gordillo, director del Grupo Escolar, le suspendieron en sus funciones, aunque con posterioridad le rebajarán la sanción. José Alonso, le pedirán la separación definitiva. Antonio Alonso también separación definitiva. Honorio García, separado del servicio, al final se le conmutó por el traslado fuera de la provincia cinco años. Lorenzo López Sancho, le aplicarán la suspensión definitiva, pero al haber hecho la Guerra con el lado sublevado se la conmutarán por dos años de suspensión. Delfín Abad, dos años de suspensión. Matilde Cansado, un año de suspensión. Josefa Luque, dos meses de suspensión. Enedina Álvarez, un mes de suspensión. Julia Sánchez, traslado a otra escuela de la provincia. Dolores Sobrino, la maestra que defendió a Balbina de Paz (se la jugó), la intentarán depurar pero la confirmarán en el cargo. A Gerardo le abrirán también un expediente depurador a finales del 36 y dirán que no se ha presentado a recoger el pliego de cargos, lo cual es asombroso porque ya sabían que había sido asesinado.

 

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 En la foto anterior aparecen sentadas, la segunda por la izquierda Antonina Barrientos (esta fotografía es original, en la memoria esta maestra está borrada por el incidente con Gerardo, ya que dejó de colaborar con el comedor), la tercera es Matilde Cansado (madre de Dámaso, fusilado, y de Euquerio, exiliado) y la cuarta es Julita Sánchez (mujer de Antonio Alonso, muy amiga de la familia), las demás serán María Gutiérrez, Cecilia Carvajal, Margarita González y Saturnina García. Los maestros son: Sigisfredo (sic) García, Eutiquiano Álvarez, Domingo García, Regino García,  Antonio Alonso (el segundo por la derecha) y Gerardo Aparicio.  En el centro, el más alto es Gerardo, como no lo era tanto  seguramente debía de estar subido a una peana.

 

El juez militar no aprecia responsabilidad

Por fin el día 1 de septiembre le toma declaración el juez militar, ante el cual Gerardo manifestará que  la acusación de las reuniones clandestinas es falsa puesto que se encontraba durante todo ese tiempo en León. La Guardia Civil de Astorga hará un informe donde dirá que le enseñaba a los niños la doctrina socialista, ya vimos que Gerardo se separa de Izquierda Republicana por su relación con los socialistas, y lo de lo niños que silbaron en el 34, que ya he contado que era falso. Todo esto a pesar de que el juez pide los sucesos del 36, pues los anteriores, si los hubiera, estaban amnistiados. Este día, como he dicho, Gerardo será conducido a la Cárcel Civil, él creerá que es por la enfermedad, pero probablemente será porque el juez militar no aprecia indicios de delito, ya que seguramente ya tenía confirmado que toda la acusación era falsa.

 

El 23 de septiembre la Autoridad  Judicial decreta que no hay cargos contra los acusados por lo que ordena la libertad de dos maestros, José y Antonio, y que el resto, Simón, José Blanco y Gerardo queden a disposición de la autoridad militar o gubernativa. El 6 de octubre ponen en libertad a los dos que quedaban presos con Gerardo tras pagar una multa, era lo típico de los presos gubernativos, la libertad con multa o el paseo. A partir de este momento Gerardo presiente lo peor.

 

En la Cárcel Civil mejora la calidad de vida de Gerardo y mejorará más cuando ingresan a su amigo y compañero Gabriel Ortega Campos, también se encontrará aquí a Segoviano otra vez. A partir de este momento Ortega cuidará de Gerardo y éste se lo agradecerá ordenando a la familia la limpieza de su ropa y la atención máxima de sus comidas. Vemos como el preso, que estaba ingresado en León y que la familia estaba allí, tenía mejores condiciones de vida, tanto en higiene como en alimentación, con respecto al que no la tenía.

 

Ortega era maestro en Bercianos del Real Camino. La acusación será principalmente que era soicialista o comunista, en realidad lo era de Unión Republicana (derecha), que le habían confiscado armas, que le decía a los niños que no había Dios, y que era partidario del amor libre, ya que no vivía con su mujer. Fue presidente de la gestora municipal con el Frente Popular, es decir era el alcalde. La falta de acusación delictiva seguramente era lo que motivaba que estuviera en la Cárcel Civil. A Ortega el 14 de octubre se lo llevarán a San Marcos. A pesar de lo anterior Gerardo sigue atendido gracias al oficial de prisiones Pastrana, que había estado destinado en la cárcel de Astorga. Por esta influencia Gerardo mantendrá correspondencia con Ortega por medio de un teniente de la Guardia Civil, así fue el día 24. A partir de este momento no se sabe nada de Ortega, no recogió el pliego de cargos del expediente de depuración tampoco, por lo que seguramente fue paseado, no lo sé, creo que para eso lo llevaron a San Marcos como sucederá con Gerardo.

 

El estado de Gerardo empeora y como no lo ingresan en la enfermería (no lo hacen por ser preso gubernativo), pedirá la influencia de Nestor Alonso, médico militar de Astorga y destinado en este momento en la Virgen del Camino, ya que, ante la gravedad, cree que debe de estar ingresado en la enfermería.

 

El 4 de noviembre el juez archiva la causa y a Gerardo a pesar de lo extremo de su úlcera lo llevan otra vez a San Marcos.

 

Todas estas vicisitudes de Gerardo en las cárceles se conocen por la colección epistolar que guardó la familia  y que Gerardo dirigía bien por correo ordinario desde la cárcel civil o clandestina, en la lechera en la que le llevaban la leche todos los días, tanto en la cárcel civil como en la militar.

 

El paseo

El día 19 de noviembre la familia recibe la última carta de Gerardo y al día siguiente al llevarle su hija Luisa  la leche por la mañana, le dirán que su padre ya no está.

 

La familia lo inscribirá en 1940 como fallecido el día 21 de noviembre y AERLE en su libro sobre San Marcos lo da como fallecido el 29.

 

Será Luisa hija la que confirme hoy que el día 20 le dijeron que su padre ya no estaba, también confirmará que con él estaba un sacerdote. Esta referencia que parece inocua nos transmite que parece que el sacerdote era conocido de Gerardo.

 

A Gerardo probablemente le pasearon la noche del día 19 o en la madrugada del 20 de noviembre en Estébanez de la Calzada, pueblo cercano a Astorga, y probablemente también con Bernardo Blanco, sacerdote y catedrático del Instituto de Astorga, y con Eugenio Curiel, director del Instituto. Todo esto me hace modificar la versión anterior del fallecimiento de éstos el día 1, que se deducía del relato de Ricardo Gullón por voz de Leopoldo Panero. En un anterior artículo hablaba de esta fosa con Ángel Jiménez, José Fuertes  y Timoteo Blanco. También hablaba de la duda de dos fosas. Creo que podemos suponer, si la versión de Leopoldo es cierta, que estos últimos están en una, la del día 1, y los anteriores en la que aparece en la fotografía siguiente. 

 

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El tema de las fosas es complejo, ya que la certeza sólo se produce cuando, encontrados los restos, se contrasta con el ADN de un familiar, aunque se puede acercar uno mucho por las características personales, ropas que llevaba,… En este caso, las referencias orales importantes son que en esta fosa de Estébanez hay un sacerdote, lo que seguramente nos indica que se trata de Bernardo Blanco ya que en la cárcel de San Marcos el único sacerdote en ese momento es Bernardo, aunque pudo haber otro y no estar referenciado. La transmisión oral dice que en San Marcos está un sacerdote con Gerardo, que pasean. También dice, que Curiel y Bernardo mueren juntos. Parece que la hipótesis está cerca de lo real pero no es concluyente, y además falta la excavación.

 

Presiento, falta por hacer una base de datos completa de las fosas en León, que la mecánica muy sistematizada de los verdugos (es lo más suave que viene a la cabeza) era que los paseados los agrupaban por las localidades de procedencia (Astorga), por afinidad gremial (profesores) o por afinidad política (Izquierda Republicana, Bernardo por lo que dicen, ya que no lo era). Como vemos los tres reúnen tres condiciones, aunque no siempre actuaban así. La carretera de León a Astorga fue una carretera de la muerte, ya que en todos los pueblos que hay en su recorrido, hay múltiples fosas, en cualquiera de ellas puede estar Gerardo. Estas fosas están sin excavar ya que el Gobierno no da las subvenciones que marca la Ley. Debemos de ser de los pocos países avanzados, si hay alguno, que no honra a una parte de sus muertos y sí glorificó a la otra.

 

Al alcalde Miguel Carro y al médico Cortés los habían fusilado a mediados de agosto. Hay un dicho general de que mataron a los mejores, en Astorga parece ser que se cumple tajantemente así. Creo que a Gerardo le hubiera gustado más que le recordáramos por la fotografía siguiente, con sus niños.

 

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Tan inocua era su peligrosidad para el Glorioso Movimiento como aberrante fue su ejecución. Su ideario la protección de la infancia desvalida y la intensidad que siempre puso en ello le condujeron a la muerte: éste era el gran peligro que entrañaba a los sublevados, sus ideas.

 

Mi recuerdo cariñoso para Luisa, la mujer de Gerardo y compañera en sus éxitos y en sus fracasos. Lo hizo muy bien Luisa pues, excepto lo de Gerardo que era inevitable, conservó sin quebranto su familia. Normalmente estas mujeres amas de casa quedan siempre postergadas, para ellas mi reconocimiento. A Luisa por los comedores infantiles se lo reconoció la ciudad de Astorga junto a Gerardo, como hemos visto en un artículo anterior, y además, según dicen, con una placa.

 

Con afecto a Luisa y Amor (hoy tristemente fallecida),

hijas de Gerardo, y a sus nietos José Luis, Emilio y Fernando.

A Gerardo, grande y portentoso cerebro.

Eres un ejemplo a seguir por la docencia y por nosotros  en general.

Descansa en paz.

 

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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