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Tomás Valle Villalibre
9/07/2015

Treinta minutos con B.B.King

Eran tiempos buenos para los profesionales de la fotografía y la multinacional con la que nosotros trabajábamos, tenía la buena costumbre de incentivarnos con esplendidos viajes de ensueño a distintos lugares del planeta tierra. Uno de estos viajes, quizá el más cercano fue a Amsterdam, en el mes de abril de 1997, hospedándonos medio centenar de fotógrafos con nuestros acompañantes nada menos que en el Hotel Marriott, hotel donde solían alojarse grandes personalidades de la política y de la música. En realidad esto no es algo que pueda importar, si no fuera porque el segundo día, sentado en uno de los sillones más apartados del hall, divisé la imagen de un hombre negro que creí reconocer y  que me hizo sentir  nervioso  a la vez que fascinado.

 

Desde la distancia comencé a repasar algunos datos que podrían confirmarme su identidad y el primero fue 'Lucille', que descansaba a su lado, custodiados ambos por un personaje de película, también de raza negra, con un semblante más que serio, calculo que de un metro noventa, con unos bíceps y pectorales  a punto de  reventar la chaqueta. 'Lucille' era una de sus guitarras, con la que entre bromas y de veras solía decir que se acostaba cada noche. El nombre se lo había dado a raíz de un concierto que en Arkansas, en el que se produjo un incendio que obligó a desalojar el recinto a todas las personas allí presentes, B.B. King se percató  que dentro había dejado su guitarra y volvió a rescatarla, estando a punto de morir. Más tarde se enteró que el fuego había sido provocado por dos hombres que se peleaban por una mujer y B.B. King le puso a su guitarra el nombre de esa mujer, Lucille.

 

[Img #16916]

 

Frente a mí tenía nada menos que a uno de los músicos de blues más influyentes de todos los tiempos, aquel que hacía hablar a su guitarra, el considerado como el 'Rey del Blues' junto a Albert King y Freddie King.

 

A mi lado estaban un fotógrafo de Barcelona, su hija también fotógrafa, y mi acompañante que no era otro que un empleado, ya que mi mujer por motivos de trabajo le fue posible hacer el viaje. Les comenté mis intenciones y aunque intentaron persuadirme para que me quedara sentado, me acerqué al más puro estilo Alfredo Landa y sin más le pregunté : ¿tú eres B.B. King? Su contestación fue una rotunda negación con un vozarrón que parecía salir de la ultratumba. Insistí con mi pregunta y aunque el gigantón hizo un claro gesto para que lo dejara en paz, él con un inglés que a duras penas pude entender preguntó mi procedencia. Español, soy español…de León. Debo dar gracias a Dios porque la muchacha que nos acompañaba se defendía muy bien en el idioma de nuestro contertulio y gracias a ello pudimos mantener una interesantísima conversación que se prolongó media hora más o menos y que finalizó con una serie de fotografías con cada uno de nosotros. Una experiencia que para mí es muy difícil de olvidar.

 

En mi estudio de fotografía siempre se han podido ver en un lugar de relevancia mis fotografías con B.B.King. Incluso algunos clientes han comentado con chispa ”¡pero si todavía tenias melena!”. Al lado de las fotografías y enmarcado entre cristales un pin de su guitarra 'Lucille' y unas púas con su nombre, que tuvo el detalle de regalarnos. Canciones como I’ve Got a Right To Love My Baby, Please Love Me, Three O’Clock Blues, Sugar Mama o Gotta Find My Baby, eran composiciones que mostraban según algunos críticos, un blues nada convencional, donde había orquesta de metales que le alejaban del prototipo del músico primitivo del Mississippi pero sin perder las raíces de su tierra. Estos mismos críticos  y otros decían de él que con su voz aguda y el poder de su guitarra Live at San Quentin o Live at the Apollo era el medio camino perfecto entre Mississippi y Chicago, entre lo rural y lo urbano, entre el Génesis y el Nuevo Testamento del blues.

 

B.B.King falleció el jueves 14 de mayo de 2015 a las 9:40 p.m, a los 89 años de edad, mientras dormía en su casa de Las Vegas. Se ha ido uno de los últimos grandes padres fundadores del blues y yo tuve la suerte de compartir con él media hora de su vida y la mía.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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