Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 17/10/2017
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Tomás Valle Villalibre
6/08/2015

Democracia, a su antojo

De aquí al mes de octubre, podremos  ir sacando algunas conclusiones tras el paréntesis agosteño y el breve  rodaje septembrino de esos políticos salidos de una corriente de simpatía posmoderna sin rumbo ni brújula que prometían materializar el cambio político y que en realidad son vendedores de humo de su propio fogón.  Van a permitir que desde mi modesta opinión plasme algunas reflexiones sobre estos nuevos dictadores, que aupados por una parte importante de la industria mediática abusan del poder basándose en sus muy personales conocimientos democráticos y la ignorancia que según ellos tenemos el resto de los ciudadanos que no les hemos votado.

 

Viendo su forma de gobernar  en los ayuntamientos a los que han accedido, gracias a plataformas en las que han confluido varias formaciones de izquierdas, me vienen a la cabeza imágenes de la película de José Luis Cuerda: 'Amanece que no es poco'. En esta película de humor absurdo los vecinos celebran cada año elecciones para designar alcalde, cura, maestro y puta, además de brotar del suelo hombres vegetales.

 

Estos abducidos que han florecido como vegetales e intentan enseñarnos al resto de la sociedad lo que es socialismo y democracia, ya han dado sus primeras señales de las políticas bolivarianas que quieren implantar en nuestro país. Así en Barcelona la Señora Colau, activista venida a más por predicar el diálogo y una democracia real, pretende imponer al más puro estilo dictatorial de su referente Nicolás Maduro, un nuevo modelo de ciudad a su gusto, como si del salón de su casa se tratara, sin consensuar sus ideas con el resto de las fuerzas políticas y despertando un elevado nivel de incertidumbre entre ciudadanos, empresarios y comerciantes, lo que ha provocado que su estreno como alcaldesa no haya sido todo lo plácido que algunos esperaban. Eso sí, esta sumisa de Artur Mas, se preocupó de inmediato por colocar a su marido de asesor, algo que su referente espiritual, el predicador Pablo Iglesias criticó a otros políticos en sus apariciones como estrella televisiva.

 

Otra comportamiento cuestionable y que coloca a estos eruditos de la democracia en entredicho es la de  Martiño Noriega, alcalde de Santiago de Compostela y delfín del histórico nacionalista Xosé Manuel Beiras. Este personaje en su ánimo por dar la nota, y amparándose en su forma de entender la laicidad se negó a participar en la  Ofrenda del Apóstol, olvidándose que es el alcalde de una ciudad donde acuden miles de peregrinos, unos creyentes y otros no, de izquierdas o derechas, a los que debe un mínimo de respeto y agradecimiento aunque solamente sea por la economía que generan. Este comediante que confunde democracia con cinismo bajo, que triunfó en las elecciones municipales bajo el paraguas de Compostela Aberta, tendría que saber que democracia es pluralismo y su cargo como representante del pueblo le exige saber estar. Decía el humorista y escritor José Luis Coll en uno de sus libros: “Sé a lo que me arriesgo, pero debo cumplir con mi deber”.

 

Otro profundamente demócrata e inteligente alcalde salido de este experimento, es el de La Coruña. Confundiendo el sentido del deber con montar en bicicleta este señor pretende gobernar el ayuntamiento de esta bella ciudad a golpe de decreto cueste lo que cueste a las arcas municipales. En un alarde proteccionista de los animales, este guardián de los valores de sus conciudadanos, les ha prohibido las corridas de toros. De forma contundente y sin pensar en los gallegos que gustan de este arte, anuló una corrida ya contratada y publicitada, aunque para ello tuvo que indemnizar a la empresa con una 'pasta gansa' salida de las arcas municipales, no de su bolsillo. En mi pueblo hay un alcalde que, para dar ejemplo de obediencia, se hace siempre lo que él dice. (José Luis Coll)

 

Ejemplos tendríamos para llenar varias hojas de este periódico, pero sirvan los expuestos para reflexionar sobre la forma de gobernar de estos partidos emergentes, que ya no lo son tanto como demuestran las últimas encuestas de CIS.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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