Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 20/07/2018
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
2/05/2018

La Cepeda llora la muerte de Eugenio de Nora

Guardar en Mis Noticias.

El escritor ha fallecido en la madrugada de este jueves a los 94 años a consecuencia de una insuficiencia respiratoria. La capilla ardiente con los restos de Nora ha sido instalada en el tanatorio de la M-30 de Madrid. El entierro tiene lugar este jueves a las 14 horas en el cementerio de Fuencarral de Madrid.

[Img #36632]

 

 

El poeta cepedano de posguerra, considerado uno de los creadores de la poesía testimonial o de denuncia y nacido en Zacos en 1923, ha muerto en un hospital de Madrid, donde había sido ingresado tras sufrir un proceso gripal que se complicó con otras dolencias agravadas por su avanzada edad.

 

Eugenio de Nora nunca olvidó sus raíces cepedanas, a pesar de que a los nueve años se trasladó con familia a León, donde estudió Bachillerato y tomó contacto con la Biblioteca Azcárate que dirigía González de Lama, como recordaba el periodista Martín Martínez en la presentación del Homenaje de La Cepeda a Eugenio de Nora en 1997. 

 

La vida del poeta se entrelazó constantemente con los escritores de la Escuela de Astorga. En el año 1942 se traslada a Madrid para estudiar en la Universidad y allí, en la capital de España, conoció a Leopoldo Panero y "entra en contacto con la F.U.E. para en el 46 publicar 'Pueblo cautivo', como señalaba Martín Martínez. Dos años antes había fundado junto Victoriano Crémer la revista 'Espadaña'. Su intensa dedicación didáctica le llevó a la Universidad de Austin (EEUU) como profesor visitante, llamado por Ricardo Gullón. "Es curioso -decía Martín- que en estos últimos cien años la crítica literaria en España ha tenido tres figuras sobresalientes, tres primeras espadas y las tres de nuestra comarca; son el Padre Blanco, Ricardo Gullón y Eugenio de Nora".

 

Según el también poeta José Luis Puerto, en la poesía de Eugenio de Nora "se pueden rastrear" tradiciones del Romanticismo, la poesía simbolista de Francia que tuvo a Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez como sus máximos exponente. La obra del cepedano también tiene reminiscencias de la renovación del lenguaje del Modernismo, "la poesía rehumanizadora de los años treinta, que se da en la poesía española de la mano del surrealismo, también está presente en la poesía de Eugenio Nora, cuya actitud humanizadora está siempre muy clara y fuera de toda duda", asegura José Luis Puerto. 

 

 

[Img #36633]

 

 

Rescatamos de la hemeroteca de Astorga Redacción, lo que Leopoldo Panero opinaba de la obra de Eugenio de Nora

 

El primer volumen de ‘La novela española contemporánea’, de Eugenio G. De Nora, arranca a Panero muchas ponderadas expresiones y es sin duda la crítica más extensa publicada por él en 'Blanco y Negro’. Comienza declarando esta tarea de Nora de ”tan pasmosa lentitud como sostenida clarividencia crítica a lo largo y hondo de nuestros grandes creadores imaginativos”. Sin que olvide a los menores, pues estos le sirven de pedestal a la compulsación de los otros. La honestidad crítica de Nora es señalada por Panero ya que ”aquí se explican y recorren, sino con igual delicia, si con idéntica paciencia, honestidad y donosura”, atento siempre tanto “a lo vulgar como a lo egregio". Reconoce la personalidad lírica de Nora con una poesía “de las más ambiciosamente humanas y limpias con que cuenta nuestro parnaso Social”. Aparte de esta valoración lo gregario y lo aristocrático o cimero por su estética, añade otro valor: el del interés sociológico de algunos de los novelistas que trata, pues “de sobra sabe que de artístico o poético ninguno“. Esta intención sociológica que comprende igualmente” la bajeza” que “la excelsitud”, cómo en Tayne y A. Hauser apunta “hacia la intención de retratar a una época entera". No es el de Nora un intento puramente erudito literariamente. El plan de Nora se apoya en una serie de valores que tienen como pauta y comprobación en la novela clásica. Reconoce Panero: “ la ardua y agotadora tarea -que alivia solo a trechos la ironía marginal con que algunos textos se comentan- de releer, si acaso los había leído, o actualizar, en todo caso, los libros, generalmente insignificantes, de nuestra novelería menor.”  Sirvan de documento y testimonio de esta revisión algunos contrastes revalorativos como el de ‘López Pinillos’  o ‘Cigues Aparicio’ Y sobre todo la visión crítica madrugadora de 'Rafael Cansinos Assens'.

 

Se revela muy de cuerpo entero la personalidad de Nora por su hondura intelectual, sobre todo cuando estudia a los grandes novelistas. Para Panero es ejemplar sobremanera el estudio de Baroja en qué “se aúnan jugosamente la exhaustiva información, el rigor intelectual más afilado, la ineludible referencia histórica y sociológica y la interpretación viviente del personaje”, aún en desacuerdo con su  “valoración artística y humana”.

   

 

 

 

[Img #36641]

 

Intensa actividad literaria 

 

Doctor en Filología Románica, fundó junto con Antonio González de Lama y Victoriano Crémer la revista de poesía comprometida Espadaña en 1944. Publicó en otras revistas poéticas de la posguerra española, como Cisneros o Corcel. En 1953 obtiene el Premio Boscán de poesía por España, pasión de vida. En 1960 se traslada a Suiza para trabajar como profesor de Literatura española en la universidad de Berna.

 

Entre 1945 y 1955 publica la mayor parte de su obra poética: Cantos al destino (1945), el clandestino Pueblo cautivo (1945-46) publicado anónimo, pues contenía una incisiva crítica del régimen franquista, Amor prometido (1946), Contemplación del tiempo(1948), Siempre (1953) y España, pasión de vida (1953).

 

Tras este libro sobrevendría un largo silencio hasta que en 1975 aparece una extensa antología de su obra poética titulada Poesía (1939-1964), en la que se incluía el nuevo poemario Angulares, que contiene poemas escritos entre los años 1955 y 1964. Escribió también un estudio en tres volúmenes acerca de la novela española de posguerra titulado La novela española contemporánea (1958-62), inspirado por los principios del realismo social.

 

Traductor, entre otros, de T.S. Elliot, W.B. Yeats, Paul Claudel, Paul Válery, Jean Cocteau, Pierre Emmanuel y Eugenio Montale, escribió ensayos sobre Antonio y Manuel Machado, Vicente Aleixandre, Celaya, Otero, Max Aub, Cela, F. Ayala, Ignacio Aldecoa y José María Merino. Entre sus reconocimientos y logros, además de Premio de las Letras de Castilla y León, y el doctorado Honoris Causa por la Universidad de León (2000), obtuvo un accésit del Premio Adonais en 1947, el Premio Boscán de Poesía en 1953, el Premio de la Crítica en 1958 y el Premio León Felipe en 1998.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress