Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 19/09/2017
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 Max Alonso
22/08/2017

El Partido Socialista embarrado

(No es una mera respuesta a la opinión publicada del Partido Socialista titulada 'Ricardo Gullón, un homenaje emborronado', sino algo más.)

                                                     
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Sí y se embarra él solo sin necesidad de nadie que lo haga por él. Lo ha hecho últimamente en un comentario de opinión publicado en este mismo medio y que titula “Ricardo Gullón: Un homenaje emborronado”. En la primera parte se muestra objetivo y riguroso hacia la figura de Ricardo Gullón, el Congreso que se le ha dedicado, con un nivel académico elevado y cálido, cualidades que no son para nada incompatibles como demostró con su vida el propio Ricardo Gullón,  y el homenaje público, culminado con la lápida de Escarpizo descubierta en el salón de sesiones del Ayuntamiento,  dedicada a tan ilustre literato, Hijo Predilecto de la ciudad.
 
 
En la segunda parte, sin embargo, el comentario entra en lo personal y subjetivo en respuesta a una entrevista a Germán, hijo de Ricardo, publicada en ‘Astorga Redacción’ y realizada por Mercedes Unzeta, bajo los efluvios del agua de limón con menta fresca a orillas del rio Tuerto, es decir a calzón quitado hablando con el corazón de un viacrucis que comienza sobre el año 2000 y llega hasta esas vísperas del Congreso Internacional que se va a celebrar sobre la figura de Ricardo Gullón. Hay una clara diferencia de sujeto entre la entrevista y el comentario. Germán habla en su propio nombre y como corresponde puede pensar y opinar como sujeto lo que quiera y más cuando habla desde la subjetividad de hijo en unos días tan especiales. Faltaría más que no se pudiera expresar como quisiera y le dictara su corazón. El comentario del Partido Socialista es  institucional. Lo firma el partido y no cualquier militante o mando del mismo que deseara hacerlo a título personal. No puede, por tanto incurrir en la torpeza e inoportunidad con la que se expresa.
 
 
Nadie con criterio duda que Juan José Alonso Perandones fue un gran alcalde. Mucho más todavía de lo que en estos momentos públicamente se le reconoce. Pero tuvo algún error, como Germán Gullón señala en sus actuaciones sobre el legado del despacho y los fondos de Ricardo Gullón, entregado por el  propio Germán y sus hermanas a la  ciudad de Astorga. Es habitual que los políticos se pongan el traje nuevo y la corbata para la foto e improvisen algunos piropos para agradecer una donación cuando la reciben. El problema está en lo que hacen después con ese legado y la Corporación de Juan José Alonso Perandones no hizo nada, como tampoco la siguiente  de la alcaldesa Victorina Alonso. Eso es un hecho al que tenía todo el derecho a referirse Germán y que el Partido Socialista tiene el deber de escuchar y soportar y si quiere responderlo que lo haga de otro modo y con razones y no empañando con vergonzosa y rastrera envidia infantil las jornadas que se acaban de celebrar con tanto acierto como altura.
 
 
Nadie puede negar que Juan Antonio Perandones en sus mandatos hizo cosas de importancia y a él hay que adscribírselas como la Estación de Autobuses, la Depuradora, la Potabilizadora, el Museo del Chocolate, el Hogar del Pensionista, la nueva Eragudina, el parque del Melgar, la nueva sede de la Policía Nacional, el nuevo Ayuntamiento, la Biblioteca, la Ludoteca, el  Conservatorio, la Escuela de Música, el Museo Romano, el edificio de Asuntos Sociales, el Matadero, el Polideportivo, el teatro Manuel Gullón, el Centro de Especialidades Médicas, la casa Panero, el polígono Industrial, el nuevo Instituto, la Ruta Romana, la fiesta de Astures y Romanos, la promoción de la nueva Semana Santa, etc. etc., citados de memoria y sin recordar todos los proyectos pero los suficientes para evidenciar su eficacísima gestión. Se realizaron y se acometieron aunque algunos no hayan sido concluidos en las dos corporaciones siguientes. 
 
 
La actual Corporación el primer tema de enjundia, aparte de lo puramente administrativo, que ha rematado y muy acertadamente ha sido este duplo de Ricardo Gullón, congreso y homenaje. En lo demás se ha limitado a pequeñas obras de adecentamiento, vistosas sí, o mantenimiento, aunque es verdad que sólo lleva dos años pero no ha acometido ningún proyecto de envergadura a no ser que como tal quiere catalogarse que mane Fuentencalada.
 
 
Con lo dicho está claro que el alcalde Perandones se merece el mejor de los reconocimientos porque en verdad se ha ganado el título de El Renovador, por lo que hemos enumerado y lo que podríamos añadir. Cometió algún error en cuanto a Ricardo Gullón que es lo que su hijo, con tanto derecho como acertada razón, señala. Error que continuó la Corporación de Victorina Alonso, acreditada profesional y buena persona, que como algunos socialistas  reconocen en privado ni inició ni concluyó nada más que lo obligado. Como tampoco hizo nada con el legado que recibió de los hermanos Nistal, aunque se comprometió a hacerlo. Ni tan siquiera se lo traspasaron a la actual Corporación como algo pendiente. Negligencias de las que no se libra la actual Corporación, que tiene pendiente de recibir más material del legado de Ricardo Gullón y en seis meses no ha tenido tiempo de recogerlo. No deja de ser una razón más para que Germán Gullón se planteara no hacer nuevas donaciones. Planteamiento que tras la entrevista y  ya antes de los acontecimientos de estos últimos días tenía reconsiderado y aceptaba entregárselo a Astorga.
 
 
Puestos a ponderar hemos de reconocer que Germán Gullón tuvo más justificaciones para decir lo que dijo que el Partido Socialista para responder como lo ha hecho, porque algunos datos objetivos los haya encajado más que como críticas como golpes en la mandíbula. A pesar de que algunas consideraciones Germán, a título personal y con todo el derecho, bajo los efectos del agua de limón, haya podido pasarse un poco en el ámbito profesoral y académico, que por otro lado es muy propio de ese ambiente profesional, sobre lo que es su estilo habitual no sólo delicado sino exquisito.
 
 
No puede al Partido Socialista emborronar ni embarrar lo vivido estos días con un congreso excepcional por los intervinientes, catedráticos y profesores de universidades norteamericanas como María Rosario Quintana, de la Marshall Univesity, Cristina Martínez Cerezo de la Davis de California, José María Naharro Calderón de la de Maryland o Adolfo Sotelo Vázquez, de la Universidad de Barcelona, José Ramón González, de la de Valladolid, y escritores del nivel y categoría de Juan Pedro Aparicio, José María Merino, Andrés Martínez Oria y Adolfo Alonso Ares y el propio Germán Gullón catedrático emérito de la de Amsterdam. Es cierto que todos ellos elegidos por su conocimiento de proximidad al maestro y profesor Ricardo Gullón pero como resaltó Antonio Ojanguren, en su ponencia  tan documentada como sugerente, abría muchas puertas para futuros inmediatos.
 
 
Como yo mismo reconocí en el Congreso, además de la donación de Germán Gullón con sus hermanas a la ciudad de Astorga, nos ha hecho él otro regalo con este congreso, porque ha sido él, hijo ejemplar y de tan elevada talla personal, el que lo ha hecho, con la solitaria ayuda de José Bernardo Diez, el hombre silencioso pero imprescindible, el alcalde Arsenio García,  que no se ha limitado a figurar sino que ha participado y empujado activamente y la concejala de Cultura María Emilia Villanueva, que ha vuelto a dar la talla de mujer inteligente, diligente y muy trabajadora, cualidad esta última que posiblemente no vaya en su beneficio pero sí en el de la ciudad.
 
Obra personal de Germán ha sido contar y traer a tal plantel de intervinientes que han puesto en valor la figura de Ricardo Gullón, al que han calificado como el mago de las palabras y al que Darío Villanueva, director de la RAE, ha definido como la más grande figura literaria que ha dado Astorga y León, así como cuenta con el mayor reconocimiento de otras autoridades literarias que sobre su dedicación de crítico literario le reconocen como el escritor que es. 
 
 
Esta puesta en valor de Ricardo Gullón, lo que él como maestro hizo con tantos escritores desde Benito Pérez Galdós a Gabriel García Márquez, es una nueva donación que nos han hecho sobre la anterior de su legado promovida por el propio Germán, que podía decir: “Mirad, mentecatos, lo que os hemos dado”. Delicado, elegante y cariñoso como es, nos ha dicho: “Mirad,  Maragatos: Esto es lo que es vuestro”.
 
 
Su propuesta quiere ir más allá buscando una continuidad a lo que ha sido este I Congreso sobre Ricardo Gullón con la creación del Aula Universitaria de Astorga para la que ya hay muchas mimbres y más que puede haber desde la unidad.
 
 
Yo no sé si hay que hablar de mafias o bandos artificialmente formados en torno a Panero y Gullón, cuando los dos compartieron  unos orígenes tan próximos, cuando no sólo eran familiares y amigos con un mismo origen y un mismo destino, Astorga. No se reduce a un problema semántico aunque no sé cuál es la denominación acertada pero lo cierto es que se dibujan dos banderías tan absurdas como injustificables.
 
 
El catedrático Javier Huerta ha dado un importante paso adelante publicando en los días inmediatos al Congreso sus 'Memorias inéditas de Ricardo Gullón' (I a IV en Astorga Redacción) en las que realiza un recorrido por lo que podrían haber sido estas memorias y en las que recoge lo escrito por el maestro: “Es absurdo dividir a las personas según  el color de las camisas, porque sobre la divergencia del colorido puede encontrarse un corazón idéntico”.
 
Él lo descubrió en el fragor de aquella guerra incivil pero sus palabras pueden valer para la paz cuando las trincheras, a veces como en este caso, están en el mismo lado, lo que las hace inútiles.
 
Es un paso adelante el de Javier Huerta cuando él mismo ha entrado en los fondos de Ricardo Gullón demostrando que el movimiento hacia el Aula Universitaria de Astorga que quiere Germán Gullón se hace andando.  Nos gustaría ver a los hombres de la cultura avanzar juntos. No contribuye con estos comentarios el Partido Socialista sino que acentúa las distancias.
 
Es verdad que tanto en su vertiente nacional como local continua desnortado y confundido. Qué significa si no eso de la ‘nación de naciones’ o el ‘estado plurinacional’ aparte de involución. Mucho más grandes y burdos son semejantes disparates que este dislate del comentario embarrador del Partido Socialista local. No cabe si no desear que lo superen y vuelvan a ser lo que eran por el bien de todos y cabe esperarlo cuando dan visos de estar al conseguirlo y así con las discrepancias, tan inevitables como necesarias para evitar los empecinamientos montaraces,  se avance y se progrese. Todos somos astorganos y queremos lo mejor para nuestra ciudad y lo que tenemos debemos compartirlo,  mejorarlo  y disfrutarlo.
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